REAL MADRID

Benzema-Francia: fractura total

El último rifirrafe entre el madridista y el presidente de la federación evidencian que la relación entre ambos es irreconducible. "Prefiero reírme", respondió el '9' al elogio de Le Graët.

Lo que viven Benzema y Federación Francesa es una herida imposible de cauterizar. Ni el elogio de Noël Le Graët, presidente de la FFF, a Karim, reconociéndole su extraordinaria temporada servirán para reconducir un divorcio con el jugador del Real Madrid, muy dolido por cómo fue tratado por los dirigentes galos, y en especial por Le Graët, desde que estalló el caso Valbuena. Lo suyo es irreparable, como demostró la respuesta de Benzema a las alabanzas del presidente: "Prefiero reírme".

Este rifirrafe es el último de una larga lista de desencuentros que arrancaron con el estallido del caso Valbuena, en 2015, que apartó al delantero de la selección francesa y provocó una enemistad pública entre ambos. Poco después de estallar el culebrón por el presunto chantaje del delantero a su compañero en la selección (el caso sigue esperando una resolución), Le Graët, que siempre apoyó la decisión de Deschamps de no convocar a Karim por esta polémica, le lanzó el siguiente mensaje: "Benzema cometió una estupidez como un burro". "Es un personaje que no es que esté censurado, pero tampoco es querido", llegó a decir meses después. "Tendrías que ser un poco ciego o sordo para no entender que será difícil seleccionar a Benzema, eso parece incuestionable", fue otro de sus dardos. Benzema no permaneció impasible ante tanta declaración y explotó el 10 de octubre de 2018. Después de que Le Graët manifestara que "no tengo nada contra Karim, él siempre se ha comportado bien en equipo, pero creo que la selección ha terminado para él", el delantero utilizó sus redes sociales para defenderse: "Señor Le Graët, le pido que me olvide y me deje en paz, por favor. Francia es campeona del mundo y eso es lo importante, el resto sobra. Gracias".

Después de unos meses de aguas calmadas, esta temporada, con Benzema en su plenitud futbolística ejerciendo de patrón y líder del Real Madrid, volvieron los ataques. Cuando en noviembre Francia clamaba por el regreso del delantero a la selección (por entonces era pichichi de LaLiga con nueve goles y con 11 oficiales mejoraba las cifras de Mbappé, con nueve, Griezmann, con cuatro, y Giroud, con uno), Le Graët enterró cualquier opción de retorno. "Karim Benzema es un muy buen jugador, nunca cuestioné sus cualidades. Es uno de los mejores jugadores en su puesto. Pero la aventura con Francia está acabada", declaró en Radio Montecarlo. El 9 del Real Madrid volvió a tirar de Twitter para responderle y lanzarle un desafío: "Noël, pensé que no interferirías en las decisiones del entrenador. Ten en cuenta que yo y sólo yo pondré fin a mi carrera internacional. Si crees que he terminado, déjame jugar en uno de los países para los que soy elegible y ya veremos". Benzema tiene ascendencia argelina (sus padres fueron inmigrantes que llegaron a Francia desde el país norteafricano), aunque sólo tiene la nacionalidad francesa. Además, es consciente de que no tiene ninguna posibilidad de ser seleccionado con Argelia al haber jugado ya partidos oficiales con Francia, pero su enfado le llevó a retarle de esta manera, evidenciando que el divorcio era total.

Apartado por Deschamps y dardo a Giroud

Un divorcio que Benzema también firmó con Deschamps, seleccionador de Francia. Antes de la Eurocopa de 2016, el técnico decidió apartar el jugador como consecuencia del caso Valbuena y dejarle fuera de la cita. El madridista estalló acusando a Deschamps de sucumbir a la presión de "una parte racista de Francia". Para el seleccionador ese fue el punto y final. "Esas declaraciones son muy hirientes y es un no retorno. En ese momento consideré que la línea había sido cruzada". Benzema no volvió a ser convocado por Deschamps y no parece que el tiempo y el rendimiento del jugador le muevan de una postura que le ha llevado a ser campeón del mundo con jugadores como Griezmann, Mbappé y Giroud con quien, por cierto, Benzema no tiene ningún feeling, como quedó patente cuando el madridista, preguntado en marzo por si el jugador del Chelsea era mejor que él, tiró de metáfora: "No podemos confundir a un Fórmula 1 con un kart. Yo soy amable con él, pero yo soy el Fórmula 1. Funciona en Francia porque tiene a grandes jugadores como Griezmann y Mbappé. Él hace su trabajo. No sé si a todos les gusta su juego". Con este escenario y el nivel de conflicto de todos los protagonistas, pese al último guiño de Le Graët, es complicado que se rompan los papeles del divorcio y todos vuelvan a convivir en armonía.