MEMORIAS DE SUDÁFRICA

El ocaso de Capello

La prensa inglesa culpa al seleccionador de la eliminación de Inglaterra ante Alemania a pesar del error del árbitro, queno vio un gol fantasma.

La prensa inglesa culpa a Capello de la eliminación.

La prensa y los jugadores ingleses podrían haberse escondido tras el error arbitral que no dio por bueno el gol de Lampard ante Alemania en octavos de final que hubiera supuesto el 2-2, pero en el país británico se repartieron las culpas de la eliminación de los pross. Capello, que llenó de esperanzas los corazones de los aficionados ingleses cuando tomó las riendas del equipo en 2008, justo después de que Inglaterra recibiera el mayor mazazo de su historia al no clasificarse para la Eurocopa, no había mejorado a la selección de los three lions, aunque las estadísticas indicaran que el porcentaje de victorias con el italiano eran superiores a las de cualquier otro seleccionador. "Es un entrenador obsoleto, que cuando se sintió presionado se equivocó en todo… ha paralizado a su equipo, no lo ha motivado. Deber ser el primero en desaparecer", decía Martin Lipton en el Mirror. El Sun se apuntaba al descabezamiento: "Toca irse, Fabio", tituló. "Y llévate a estos perdedores contigo".

El resto de la prensa habló del final de la generación dorada y buscaron razones más profundas para el fracaso. "Al igual que Eriksson, Capello se volvió más inglés que Sam Allardyce. Les pasa a todos, especialmente a los extranjeros: la cerveza, las llamadas a la pasión...", escribía Matt Dickinson en el Times. Joe Cole contó al AS, con los ojos húmedos, que "no somos capaces de competir al más alto nivel. Nos supera cualquiera. No somos técnicamente tan hábiles como el resto. Tenemos que hacer algo".

La FA decidió darle continuidad a Capello, aunque su confianza en el italiano disminuyó drásticamente. El sueldo del seleccionador (si le despedían debía cobrar un finiquito de 15 millones) fue la principal razón por la que la federación le aguantó en el cargo. Aun así, Capello no llegaría a la Euro 2012.