BUNDESLIGA

Primera conclusión del nuevo fútbol: adiós al factor campo

Sólo en un partido de los nueve que se disputaron esta jornada de regreso de la Bundesliga acabó en victoria local. Fue el del Dortmund-Schalke.

Lukas Mai en las gradas del Stadion An der Alten Forsterei.
HANNIBAL HANSCHKE REUTERS

Que tiemblen los equipos pequeños. El regreso de la Bundesliga el pasado fin de semana ha dejado en evidencia que el nuevo marco futbolístico favorece tanto a los equipos visitantes como se esperaba: de los nueve encuentros que se disputaron en la Primera División alemana sólo uno terminó en victoria local, el derbi del Ruhr, en el que el Dortmund pasó por encima del Schalke (4-0). El resto fueron tres empates y cinco victorias visitantes.

De convertirse esta situación en la tónica habitual (veremos si el patrón continúa la próxima jornada), los equipos más humildes, los que suelen apostar por crear verdaderas encerronas en sus estadios, en los que se encuentran más cómodos bajo la presión y el calor de los suyos, están en verdaderos problemas. Los visitantes han perdido el miedo.

Bayern y Gladbach, primero y tercero de la clasificación, se impusieron en los silenciosos estadios del Unión Berlín y Eintracht Frankfurt, respectivamente, dos de los estadios que más aprietan a los equipos rivales en Alemania. Por su parte, el Hoffenheim fue la otra gran víctima de la jornada, que cayó ante el Hertha por 0-3.

Otros beneficiados de la jornada fueron el Padeborn, colista, que sacó un punto ante un rival directo como el Düsseldorf (1-1) y el Friburgo, que también empató en casa del Leipzig, uno de los aspirantes al título, al que le faltó apretar en los minutos finales, quizá por la falta del aliento en la grada. El Leverkusen fue el último de los visitantes en sacar partido del nuevo ambiente. Venció el este lunes al Werder Bremen, que se hunde en la clasificación.

Bundesliga 2: la esperanza

Sin embargo, la Bundesliga 2 da esperanzas para aquellos que contaban con que su estadio fuera un fortín. En la Segunda División alemana la tónica se invirtió y ninguno de los visitantes logró vencer a domicilio: los locales se impusieron en seis de los ocho encuentros que se disputaron.