ITALIA

El Calcio aplaza formalmente su inicio y prepara una revolución

La FIGC, respetando el último decreto del Gobierno, anunció que sus competiciones quedan suspendidas hasta el 14 de junio, pero sigue negociando. El miércoles, día clave: el Consejo federal decidirá sobre el final de los campeonatos y sus reformas.

El Calcio aplaza formalmente su inicio y prepara una revolución
MARCO BERTORELLO AFP

Italia ha empezado este lunes la ‘fase 2’, en la que todo el país ha reanudado su actividad casi por completo, pero el destino del fútbol todavía es un misterio. Hoy la FIGC anunció que el bloqueo de sus competiciones se prolongará hasta el 14 de junio, un acto obligatorio que respeta las normas del último decreto del Ejecutivo. No obstante, los directivos siguen negociando para empezar el día 13 y en las próximas horas se espera una respuesta del Comité Técnico Científico del Gobierno sobre el nuevo protocolo de la Federcalcio, que evita concentraciones obligatorias y cuarentena para todo el grupo si aparece un solo contagiado. Lo haría aumentando el número de pruebas a los jugadores (una cada cuatro días), que no se efectuarían en detrimento de la ciudadanía.

Hay optimismo sobre su visto bueno, que le daría vía libre a los entrenamientos en grupo, los que estaban previstos para hoy y que se han aplazado a la espera de ese dictamen. El Parma es el único conjunto del Calcio que ha decidido respetar el protocolo no modificado y que ha concentrado a sus jugadores. "Los futbolistas no estaban entusiasmados con esta medida, pero hemos decidido respetar el protocolo en vigor haciendo muchos sacrificios", dijo a ‘Sky’ el director deportivo de los ducali, Daniele Faggiano.

Para la reanudación de la Serie A el miércoles será un día clave. El primer ministro Giuseppe Conte debería citarse con Gabriele Gravina y Paolo Dal Pino, presidentes de FIGC y Lega Serie A, y además tendrá lugar un Consejo Federal fundamental. En su orden del día están justo las “modalidades de conclusión de los campeonatos” y de ese encuentro se espera que salgan dos decisiones que pueden cambiar el Calcio por completo.

La primera es la reforma de las ligas: la Serie B pasaría a tener dos grupos de 20 equipos, mientras que la Serie C se convertiría en un campeonato amateur con tres grupos de 20 clubes. De esa manera, el fútbol italiano pasaría de 100 equipos profesionales, una cantidad insostenible que cada año causa quiebras y escándalos, a 60, una más apta para su sistema.

La segunda, y más importante, es el destino de la Serie A, que sustenta todo el movimiento. Recuperar los 124 partidos aplazados por el COVID-19 salvaría 220 millones, último plazo del pago de los derechos de trasmisión, que las televisiones ahora no quieren desembolsar. Hay un grupo de clubes que empuja para que sea el Gobierno quien baje el telón, esperando que las condiciones de fuerza mayor obliguen los broadcasters a pagar. Así, además, se ahorrarían un par de meses de sueldos de los futbolistas y, en algunos casos, el miedo a descender.

En este momento, no obstante, la voluntad política del Ejecutivo parece haberse abierto a la reanudación del campeonato, ya que el país desde este lunes reinicia todas sus actividades y el 15 de junio volverán hasta teatros y cines. Gravina sigue dejando sobre la mesa el plan ‘b’, disputar playoff para el scudetto y playout para el descenso, pero si la curva de contagios sigue dando buenas noticias y se encuentra un acuerdo para las medidas de seguridad, la idea es jugar todos los partidos que quedan, Copa Italia incluida, antes del 2 de agosto. El final de esta larguísima batalla política no debería estar lejos.