EFEMÉRIDE

El último baile en Europa de Di Stéfano, la Recopa de 1980

El 14 de mayo de 1980, hace hoy 40 años, el Valencia se proclamó campeón de la Recopa, el último título europeo que conquistó Alfredo Di Stéfano.

Alfredo Si Stéfano, en el banquillo de Mestalla.
DIARIOAS

El 14 de mayo de 1980 Alfredo Di Stéfano ‘bailó’ por última vez en Europa. Aquel día el Valencia se proclamó campeón de la Recopa, el último título europeo del que entonces era entrenador blanquinegro y uno de los mejores futbolistas de la historia. Di Stéfano, que como jugador había levantado cinco Copas de Europa, lograba en el estadio Heysel de Bruselas su primer y único título continental como entrenador.

Así como el Di Stéfano futbolista vivió sus mejores años con la camiseta del Real Madrid, sus mayores hitos como entrenador los logró con el club de Mestalla. Además de la Recopa de 1980, de la que se cumplen hoy 40 años, Di Stéfano hizo al Valencia campeón de Liga en 1971 (no lo era desde 1946) y le devolvió en 1986 a la Primera División en la única temporada en la que el Valencia militó en Segunda División desde que ascendiera por primera vez en 1931.

Di Stéfano, con las cinco Copas de Europa que ganó como jugador.

Di Stéfano, que dirigió al Valencia en tres etapas diferentes, también pasó por los banquillos del Elche, Boca Juniors, Sporting de Lisboa, Rayo Vallecano, Castellón, River Plate y Real Madrid. Sus hitos como entrenador, más allá de los títulos conquistados con el Valencia, fueron sendos campeonatos nacionales y una Copa de Argentina y una Supercopa de España con el Real Madrid. Pero, lo dicho, el Di Stéfano entrenador hizo carrera en Mestalla, siendo aún a día de hoy el entrenador que más partidos oficiales ha dirigido al equipo ché (313).

La final de Heysel contra el Arsenal

La final de Heysel, que muchos valencianistas allí presentes recordarán por los  incidentes protagonizados por los hooligans del Arsenal, confirmaba al Valencia como uno de los mejores de la época, un equipo que conquistó de manera consecutiva la Copa del Rey (1979), la Recopa y Supercopa de Europa (1980). Pero como tantas veces ha recordado su mayor referente, Mario Alberto Kempes: “Nos faltó regularidad para ganar una Liga”.

Di Stéfano tenía una máxima en el fútbol que en la final de Heysel llevó a su máxima expresión: “Ningún futbolista es tan bueno como todos juntos”. Ese día, contra el Arsenal, Di Stéfano sacrificó a su mejor jugador para acabar conquistando el título. Ese futbolista era Kempes: “Me dijo que jugara de delantero centro. Pero en plan estatua. Quería que los centrales del Arsenal estuvieran pendientes de mí y así liberar a otros compañeros. Me helé allá arriba solo. Fui un desastre. Hasta erré el penal en la tanda. Pero le salió bien al Valencia, a Di Stéfano y a mí, porque el fútbol es equipo y las finales se juegan para ganarlas, si no quédense en casa”.

FUTBOLCarrete y Solsona levantan la Recopa de Europa dando la vuelta de honor de campeones.

El Valencia levantó el título gracias a su mayor acierto en la tanda de penaltis. El partido acabó sin goles y el campeón se decidió desde los once metros. Ahí el héroe valencianista fue el portero Pereira, que detuvo los lanzamientos de Liam Brady y el definitivo de Graham Rix. Por parte blanquinegra, que aquel día vestía de impoluto blanco, erró Kempes y anotaron Solsona, Pablo, Castellanos, Bonhoff y Ricardo Arias. El Valencia conquistaba así su tercer título continental tras las dos Copas de Feria que levantó en 1962 y 1963.

"Era una entrenador que sabía cómo motivar al futbolista"

De Di Stéfano, sus futbolistas destacaron siempre su cercanía y su don para motivarles. “Don Alfredo siempre sabía sacar lo mejor de nosotros. En la final de Heysel recuerdo que me dijo: "Asturiano, tú vas a poder con Rix; tengo plena confianza contigo”, recuerda Carrete de aquella final. Jesús Martínez, que lo tuvo de entrenador en su primera etapa en el Valencia, destaca que “te tenía muy picante, solo con la mirada te intimidaba y a la vez te motivaba; su temperamento hacía que nunca te pudieras dormir”. Claramunt, por su parte, referente del Valencia que ganó la Liga en 1971, lo constata: “Me hizo sentirme desde el primer día su prolongación en el campo y siempre jugué sabiendo que no podía fallarle”.

Di Stéfano llegó al banquillo de Mestalla en 1970 gracias a las gestiones de José María Sänchez Lage, que ejercía de ojeador del Valencia en Argentina en la época de Julio de Miguel. Su trayectoria en Boca Juniors, donde ganó sus dos primeros títilos (Nacional y Copa), hicieron que fuera el elegido para darle un giro al proyecto. Curiosamente, su estreno en partido oficial en España fue contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu (2-0).

FUTBOLDi Stéfano, el día que el Valencia se proclamó campeón de Liga en 1971.

Antón, en una entrevista de hace unos meses en Levante-EMV, recordaba así su llegada: “Di Stéfano no tenía mucha experiencia como entrenador, pero sabía transmitir muy bien lo que quería”. La falta de experiencia en los banquillos no implicaba que careciera de personalidad. Ni mucho menos. Entre sus primeras decisiones, prescindir de dos iconos del Valencia de esa época: Mundo y Guillot; entre sus obsesiones, la puntualidad, la disciplina y la estrategia.

Experiencias fallidas en Elche, Vallecas, Lisboa y Castellón

A Di Stéfano, que con el Valencia además de los títulos mencionados alcanzó también dos finales de Copa, no le fue nada bien en clubes como el Elche (se fue cuando dimitió del cargo el presidente Martínez Valero), Sporting de Lisboa (donde ni tan siquiera llegó a empezar la temporada ya que fue despedido en verano tras ganar solo un amistoso), Castellón (donde tenía el objetivo de ascender a Primera y a punto estuvo el equipo de descender a Tercera) o Rayo Vallecano (fue despedido tras 23 partidos).

La Quinta del Buitre: su mayor legado en el banquillo del Bernabéu

Di Stéfano, antes de pasar a ser Presidente de Honor del Real Madrid, fue también entrenador del equipo de su vida en dos etapas. Su principal labor en el banquillo merengue fue darle la alternativa a la Quinta del Buitre en la temporada 1982-83 (Sanchis, Martín Vázquez, Pardeza, Butragueño y Míchel, aunque este no debutó hasta un año después). Sin embargo, deportivamente, Di Stéfano no cumplió en ninguna de sus dos etapas con los objetivos. El día de su presentación dijo: “En el Madrid no vale ser segundo”. Aquella temporada el equipo blanco fue subcampeón de hasta cinco competiciones: Supercopa de España, Copa del Rey, Copa de la Liga, Recopa de Europa y de Liga, un título que se le escapó en la última jornada precisamente contra el Valencia por un gol de Miguel Tendillo.

DI Stéfano, en su segunda etapa en el Real Madrid, con Sanchis y, entre otros, Butragueño, una Quinta, la del Buitre, a la que hizo debutar.

El único entrenador que ha sido campeón con Boca y River

Di Stéfano, pese a ello, sí tiene hitos como entrenador. De hecho tiene uno que solo él ha conseguido: ser campeón de Argentina con Boca Juniors y River Plate. “Por Buenos Aires le decían ‘Maestro de los Maestros’”, recordaba Jesús Paredes, que fuera durante muchos años su ayudante, en una entrevista en AS. Precisamente el respeto que su figura siempre tuvo en Argentina le permitió que, pese a su pasado como futbolista de River, le llamara Boca Juniors para ser su entrenador y, después, aún habiendo hecho al eterno rival campeón, River le quisiera también para su banquillo.

Di Stéfano, cuando se proclamó campeón con Boca.

El 22 de marzo de 1988 se despidió de Mestalla; el 22 de marzo de 1991, del Bernabéu

Di Stéfano dirigió su último partido como entrenador del Valencia el 22 de marzo de 1988. Curiosamente, el mismo día pero tres años después (1991), la ‘Saeta Rubia’ era también destituido como entrenador del Real Madrid, equipo que había cogido a mitad de temporada tras el despido de John Toshack. Di Stéfano nunca más volvió a sentarse en un banquillo, convirtiéndose así la final de la Recopa del 14 de mayo de 1980 en su último baile en Europa.