ATLÉTICO

Kaká a João Félix: "El Atleti vivió una transformación con el Cholo"

Ambos mantuvieron una charla por videoconferencia en la que intercambiaron consejos y el rojiblanco confesó que sueña con "Champions y Balón de Oro".

Kaka y João Félix en la charla que mantuvieron.
Instagram

Kaka y João Félix mantuvieron una charla esta tarde a través de Instagram en la que ambos fueron entrevistador y entrevistado en una videoconferencia de 15' en la que hablaron de todo. El paso por el Real Madrid del primero, el salto al Atlético del segundo, Rui Costa, aquel 2007 mágico, los sueños y la transformación que el club rojiblanco ha vivido desde hace más de ocho años, cuando Simeone se puso al frente. A continuación, la transcripción de ésta. 

Kaká: ¿Estás en Madrid?

João Félix: Sí, estoy. Cuando todo paró intenté ir a Portugal pero no pude. 

K.: ¿Has entrenado en casa?

J. F.: Sí, sí. Tengo un gimnasio en casa que monté unos meses atrás. ¿Tú vivías también en La Finca cuando estabas aquí en Madrid?

K.: Sí, vivía allí.

J. F.: ¿Cuál era tu casa?

K.: (Ríe) Mi casa era la del míster, Simeone.

J.F.: ¿En serio? Yo paso por delante cuando salgo a correr. Este es un buen sitio para pasar la cuarentena.

K.: Maravilloso. ¿Tú vivías cerca de Oporto?

J. F.: Sí, en Viseu, a cien kilómetros.

K.: ¿Tú empezaste primero en Oporto?

J. F.: Sí, yo estuve allí, por ocho años. Luego mi hermano fue al Benfica y yo me fui con él. Después todo fue bien.

K.: ¿Tu hermano es menor que tú?

J. F.: Sí, tiene 15 años… (duda) ¡16! Son 16, 16, 16.

K.: ¿Y está en el Benfica?

J. F.: Sí. Cuando tú empezaste a jugar en el primer equipo, ¿cuáles fueron las mayores dificultades a las que te enfrentaste?

K.: Yo pienso que la mayor dificultad es durante la transición, cuando tú te mueves de las categorías inferiores y empiezas a ser profesional llegas a un mundo completamente diferente y te tienes que adaptar a él, a diferentes situaciones. Los jugadores te enseñan, te acogen, te ayudan y tú vas entendiendo adonde has llegado. Ese es el momento clave en mi carrera. Difícil pero a la vez bonito. Tú ya has cumplido dos años como profesional. ¿Ya has entendido tus roles?

J. F.: Bien, en los inicios, que fue lo más difícil para mí, no era el equipo per se, aparte del juego, porque en la hierba, mis compañeros del Benfica me recibieron realmente muy bien, siempre asegurándose de que yo estaba bien, integrado con el equipo. En cuanto tú te sientes con el equipo, mejor juegas. Pero cuando estás afectado lo más importante era tratar con los medios. Periódicos, redes sociales que solía seguir, me gustaba cuando ellos decían cosas bonitas y no, cuando decían cosas malas. En un momento dejé de seguirlo y no he vuelto a hacerlo. En este momento, yo estoy bien ahora, mudándome de la liga portuguesa a la española. ¿Qué piensas que es lo más importante para mí en este momento?

K.: Creo que lo mejor para ti es entender como funcionan las cosas en España. Cómo es el juego. Nosotros pensamos que el juego es el mismo en todos los sitios pero es muy distinto. El juego en Brasil, en Italia, en España, en Estados Unidos. Esos son los lugares en los que yo jugué. Y tú puedes ver las diferencias. En algunos lugares la táctica es más importante, en otros son más técnicos. Tú necesitas entender el entorno que hay alrededor, qué es lo que el Atlético representa en España, en el mundo… Ahora tú estás en un lugar maravilloso. Madrid es una hermosa ciudad. No tiene playa pero…

J. F.: Yo amo la playa.

K.: ¿La echas de menos?

J. F.: Mi padre, que nació en Brasil, en Sao Paulo.

K.: ¿Es brasileño?

J. F.: Sí. Mis abuelos emigraron por trabajo y él nacio allí. Volvieron a Portugal cuando yo tenia cuatro años. En 2007, cuando yo tenía ocho, fue tu mejor año, ¿verdad?

K.: 2007 fue el pico de mi carrera. De manera colectiva e individual. La segunda vez que yo llegaba a una final de Champions, luego ganamos la Supercopa de Europa contra el Sevilla, luego el Mundialito de Clubes contra Boca en Japón y ahí yo recibí el premio a mejor jugador del mundo con el Balón de Oro. 2007 fue para mí maravilloso.

J. F.: Sí, lo que tú lograste en un año es lo que los jugadores quieren lograr en toda su carrera.

K.: Sí, realmente fue un año maravilloso. ¿Tienes tú algún sueño especial?

J. F.: Sí, ganar ambos. La Champions y el Balón de Oro.

K.: La Champions es muy bonita.

J. F.: El ambiente es siempre bueno…

K.: Es siempre diferente. La música en el comienzo, la forma en que te preparas para el partido, es muy especial. La Champions lo es.

J. F.: Una cosa, cuando tú jugabas, con Rui Costa...

K.: Yo jugaba con Rui en Milán.

J. F.: ¿Y cómo era como jugador?

K.: Tenía una capacidad asombrosa de estar cerca siempre. Cuando yo aterricé en Milán, Rivaldo y Rui Costa estaban jugando en mi posición. Rui se quedó y me ayudó muchísimo, me daba consejos específicos del juego para la posición en la que estaba jugando. Yo le estoy muy agradecido por todo lo que él hizo por mí. Nos hicimos amigos y nos vemos cada poco.

J. F.: Yo le conocí en el Benfica, que era el técnico y me daba consejos casi en cada partido, pasa aquí, pasa allí, haz esto, lo otro. Es un entrenador y es un amigo. Es el mejor. Y cuando tú estabas jugando en Madrid, ¿cómo era la rivalidad con el Atlético?

K.: La rivalidad siempre fue muy grande. Pero cuando yo estaba en Madrid hacía mucho tiempo q el Atleti no conseguía nada. El Atleti tuvo un gran transformación con la llegada de Simeone. La rivalidad entre Madrid y Atlético siempre ha sido muy grande. Son partidos muy bonitos de jugar, clásicos. ¿Cuánto llevas tú en la selección?

J. F.: Dos años.

K.: ¿La Eurocopa será tu primera gran competición?

J. F.: Sí.

K.: ¿Tú tienes ya 21?

J. F.: No, yo cumpliré 21 en noviembre.

K.: O sea, que para el próximo Mundial tú tendrás 23. Estarás preparado para ella. Creo que tú y yo tenemos una semejanza física y también creo que eres muy ofensivo, yo era muy así. Creo que tienes más habilidad técnica que yo, yo era más ofensivo, vertical. Pero no me gustan las comparaciones.

J. F.: Kaká solo habrá uno y Félix solo habrá uno. Cuando yo era pequeño, tú eras uno de mis ídolos. Tenía tu póster en mi cuarto y nunca esperaba que pudiera estar
hablando contigo.