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La peor "pesadilla" de Eriksen, solo y atrapado en la ciudad deportiva del Inter

El centrocampista danés cuenta las peripecias que ha vivido desde su fichaje por el Inter, confinado en la ciudad deportiva del club y entrenándose en el sótano del párking.

La peor "pesadilla" de Eriksen, solo y atrapado en la ciudad deportiva del Inter
MARCO BERTORELLO AFP

Eriksen ha dado a conocer el infierno que vivió en Italia tras fichar por el Inter, donde se encontró atrapado, angustiado y desesperado. Su marcha del Tottenham y su fichaje por el Inter este invierno pusieron fin a un culebrón en toda regla, pero su llegada a Milán se convirtió en una película de terror, según desvela el Daily Mail. 

Christian Eriksen, de 28 años, se las prometía muy felices cuando el 28 de enero se anunció su fichaje por el Inter, pero el estallido de la pandemia por el COVID-19 le dejó atrapado y solo en la ciudad deportiva del Inter, que tuvo que adaptar como su nueva casa, después de tener que abandonar el hotel donde se alojaba después de que éste se viera obligado a cerrar.

La nueva estrella del Inter ha calificado de "pesadilla personal" lo vivido desde su mudanza de Tottenham. El danés confiesa que tuvo que vivir en las instalaciones del campo de entrenamiento del club, por lo que se vio obligado a correr en el aparcamiento: "He estado corriendo por el sótano del parking y calculé que podía correr 35 metros, luego tenía que girar y correr 35 metros hacia atrás".

La desesperación del centrocampista, que llegó al Inter a cambio de 20 millones de euros que fueron a parar a las arcas del Tottenham, fue tal que llegó a plantearse pedir a Romelu Lukaku o Ashley Young quedarse a dormir en el sofá de sus casas.

"Pensé en hablar con Romelu Lukaku y Ashley Young, pero ya tenían familias que cuidar, y 14 días durmiendo en el sofá de alguien es demasiado tiempo. Al final, terminé quedándome en las instalaciones del club con un chef y cinco miembros del personal que optaron por ponerse en cuarentena para proteger a sus familias", desveló Erisken a The Sun.

En este tiempo Eriksen también tuvo que vérselas con la policía italiana al ir a comprar a un supermercado por romper el confinamiento: "La policía me detuvo y, en mi italiano bastante malo, tuve que explicar lo que estaba haciendo, a dónde iba y por qué estaba fuera de la casa". El jugador reconoce que todavía no ha podido instalarse en su nueva ciudad. Italia, con más de 200.000 casos y 30.000 muertos, es el país de Europa más azotado por la crisis del COVID-19.

Reconoce que la falta de un entrenamiento adecuado se le ha hecho muy difícil: "No he tocado la pelota en siete semanas. Ha sido el período más largo sin fútbol en mi vida y realmente lo he extrañado mucho ''.