LEGANÉS

El Leganés se testa con cuidado extremo hasta en los bolígrafos

El primer jugador en someterse a estos análisis ha sido Rubén Pérez. Szymanowski, el más preocupado por la seguridad. Aguirre accedió de los últimos.

El Leganés se testa con cuidado extremo hasta en los bolígrafos
JESUS ALVAREZ ORIHUELA DIARIO AS

A eso de las 10:08 de la mañana Rubén Pérez atravesaba el portón de la Instalación Deportiva Butarque con su coche negro de alta gama. Luego le han seguido Juan Soriano (10:12) y Jonathan Silva (10:17). Pero Rubén ha sido el primero. Él ha inaugurado la liturgia de una jornada agitada en el centro de entrenamiento del Leganés. Porque hoy toda la plantilla y cuerpo técnico de los pepineros se han sometido a los test para detectar si alguno de ellos es portador del virus del Covid-19 o si tiene anticuerpos y, por lo tanto, ha pasado ya la enfermedad. 

El procedimiento en todos los casos ha sido el mismo. El responsable habitual en el acceso (bien protegido, obvio) preguntaba al recién llegado si disponía de todo el kit de seguridad. Esto es: mascarilla y guantes. Quien no trajera de lo uno o de lo otro (o de ambos) se le proporcionaba. La mayoría iba pertrechado de lo primero, pero no de lo segundo.

Cuéllar recibe sus guantes al acceso a la ID Butarque.

Ha sido ésta una fase en la que se ha necesitado de cierto apoyo logístico. Como cuando Kevin Rodrígues ha hecho de traductor francés para Ibrahim Amadou, al que le ha indicado qué tenía que rellenar y cómo continuar el proceso. Todo esto, claro, desde su coche. Y manteniendo la distancia de seguridad. Precauciones máximas.

Que se lo digan a Szymanowski. El hispano-argentino ha sido el que se ha mostrado más preocupado con las medidas de distanciamiento y precuación. De hecho, el capitán pepinero portaba tanto la mascarilla, como los guantes de su casa.

Tras él han pasado Recio o Rosales. Son los dos únicos que han aprovechado el acceso de uno y la salida del otro para saludarse con la ventanilla del coche bajada y a varios metros de distancia. Al abandonar el recinto, sonrisas de alivio. Como la de Silva, que hacía el gesto del OK con los guantes, pero sin mascarilla, mientras se marchaba de nuevo a casa.

Jonathan Silva saluda al salir de la ID Butarque

Bolígrafos y botas desinfectadas

Pero para decir adiós, antes tuvieron que pasar por un mecanismo sencillo. Junto al material de protección, cada jugador recibía una autorización y un bolígrafo. La primera debían rellenarla en sus vehículos. Era el permiso para someterse a las pruebas que ha realizado el laboratorio privado Synlab. Cuando accedían a la sala de prensa, el espacio improvisado para realizar estos test, debían entregarle al doctor del equipo, a Alberto Lam, el documento ya cumplimentado. El bolígrafo, además, debía ser desinfectado a la salida y devuelto en la puerta para evitar riesgos.

Ya en la sala de prensa, de uno en uno, los futbolistas han sido sometidos a dos pruebas. Análisis de sangre, con los que se harán los test serológicos (los que detectan los anticuerpos), y toma de mucosas a través de los orificios bucofaringeos (boca y nariz), con los que se detectarán si alguno es portador actualmente del virus. Los resultados se sabrán en las 48 horas.

Cada uno de los que se han sometido al test debían salir por una puerta distinta a la de la entrada. Allí, Juan Domínguez y Jara Cuenca, los encargados de material (los primeros en someterse a los test por ser los primeros en llegar), les han proporcionado la ropa de entrenamiento que deberán usar en las próximas sesiones individuales.

También se llevaban un par de botas, todas desinfectadas por la misma empresa de limpieza que se ha ocupado de adecuar esta ID Butarque.

Javier Aguirre, al acceder a la ID Butarque.

Tras los jugadores, los miembros del cuerpo técnico. Javier Aguirre ha sido de los últimos. El entrenador mexicano ha accedido a las 12:53. Junto a él también se han sometido a los test sus ayudantes en el cuerpo técnico, y los miembros del servicio médico y fisioterapia.

El personal indispensable con el que los pepineros comenzarán su actividad rutinaria una vez se sepan los resultados del test, entre el fin de semana y el lunes. Cabe recordar que la intención inicial del Leganés es proporcionar el número de posibles positivos, pero no sus identidades.