MIGRANTES DEL BALÓN

Atlético de San Luis, la vida extra de Mario Abrante

El central canario de 38 años atiende a AS para hacer balance de los tres primeros años del Atlético de Madrid en México: "Les estaré eternamente agradecido".

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Atlético de San Luis, la vida extra de Mario Abrante
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Ya han pasado tres años desde el desembarco del Atlético de Madrid en México. Fue el 24 de abril de 2017 cuando se hizo oficial la compra del 51% del Atlético San Luis por parte de la entidad colchonera. Desde entonces, la alegría ha vuelto a instaurarse en San Luis Potosí, una ciudad que perdió el fútbol profesional después de que el San Luis FC, fundado en 1957, cambiara su sede al estado de Chiapas en 2013. "Estaré eternamente agradecido al presidente, Alberto Marrero, que fue quien me convenció para que viniera a México", desvela el central canario Mario Abrante, pieza clave en el fulgurante ascenso de Atlético de San Luis a la Liga MX.

Los inicios, eso sí, no fueron nada fáciles. Cuando el Atlético de San Luis, que entonces jugaba en Segunda, llamó a su puerta, Mario Abrante era una auténtica estrella del fútbol en Tailandia. Y en un primero momento su respuesta fue 'no'. "Ellos estaban empezando y yo me acababa de hacer un nombre en la Thai League. No me daba seguridad. No quería lanzarme a la aventura y mucho menos con 36 años", recuerda el central canario. Pero el cartero siempre llama dos veces: "Alberto Marrero -con quien ya mantenía una amistad- me volvió a llamar. Me dijo que necesitaba un central y que tenía que ir sí o sí. Me ofreció menos dinero que en Tailandia, pero acababan de fichar a Molina como entrenador. Eso y la insistencia de un amigo fue lo que me convenció".

"Saber que el club pertenece al Atlético de Madrid me ayuda a estar más centrado y mejorar"

Mario Abrante, jugador del Atlético de San Luis

La aventura mexicana de Molina, sin embargo, duró poco. Con el español en el banquillo, Atlético de San Luis cosechó seis derrotas, un empate y una derrota en el Ascenso MX. "Pero llegó Alfonso Sosa y cambió todo", rememora Mario Abrante. "Empezamos súper mal y nos quedamos a dos puntos de entrar en la liguilla. Recuerdo que no jugué mucho. Yo estaba listo, pero Alfonso me decía: 'Mario, lo siento mucho, pero estamos ganando y no te puedo poner'", desvela el ex de Getafe, Valladolid o Betis. Aquel Clausura, sin embargo, sirvió a Abrante para adaptarse a un país en el que acabaría triunfando: "En el siguiente campeonato me puso como titular y de ahí no me moví más", recuerda el español, a quien compañeros y cuerpo técnico eligieron como capitán del equipo: "Es un orgullo y una responsabilidad".

Aunque quedó quinto en el Apertura de 2018, Atlético de San Luis acabó conquistando el título tras imponerse al Dorados de Maradona en la final de la liguilla. Los potosinos también ganaron el Clausura: no cedieron ningún triunfo durante la fase regular y en la final, de nuevo frente a Maradona, vencieron gracias a un gol del vasco Unai Bilbao en la prórroga. "La pegué con todo. Fue una mezcla de euforia y locura. Me puse a correr para todos lados", contó el bilbaíno en AS en mayo del pasado año. Así fue como el Atlético de Madrid consiguió en dos años la meta que se había propuesto alcanzar en cinco. "En México ascender es muy, muy difícil".

Mario Abrante, durante un partido de Liga MX

Que el campeón de los dos torneos cortos fuera el mismo evitó la disputa de la superfinal, un partido que, con Maradona y el Atlético de Madrid de por medio, habría dado gran visibilidad a la Segunda División azteca: "Igual interesaba que ganara Dorados. Te da que pensar porque nos pitaron un penalti inexistente, pero fuimos superiores. El árbitro era el mejor que había y, como nosotros, acabó ascendiendo a la Liga MX", recuerda Mario Abrante.

Como portador del brazalete de capitán, el central canario fue el encargado de levantar el trofeo de campeón del Ascenso. "Fue un momento impresionante. No deja de ser gracioso que haya sido a la vejez cuando haya empezado a levantar títulos", bromea el canario, quien ya triunfó por partida doble con el Muangthong en Tailandia. "Son regalos que te da la vida, pero no lo habría conseguido si no hubiera sido profesional. Me he cuidado y puedo decir que, con 38 años, me siento bien. Físicamente estoy al nivel de cualquiera de mis compañeros", añade. Y gran parte de culpa la tiene sentir la presión que supone jugar bajo la lupa del Atlético de Madrid: "Somos una franquicia de uno de los mejores clubes del mundo. A mí me gusta tener esa presión. Me ayuda a estar más centrado y mejorar".