REAL ZARAGOZA

El pase a la final de la Recopa cumple 25 años

El 20 de abril de 1995 el Real Zaragoza hizo valer el 3-0 obtenido en el partido de ida y superó las semifinales frente al Chelsea a pesar de perder 3-1 en Stamford Bridge, con un golazo de Santi Aragón.

El pase a la final de la Recopa cumple 25 años

Hace 25 años, el 20 de abril de 1995, el Real Zaragoza logró clasificarse para la final de la Recopa de París. El equipo aragonés hizo valer el 3-0 obtenido en el partido de ida en La Romareda y superó las semifinales frente al Chelsea a pesar de perder 3-1 en Stamford Bridge. El gran protagonista de aquel encuentro fue Santi Aragón, que con un golazo llevó la tranquilidad a todo el zaragocismo después de que el conjunto londinense se adelantara a la media hora de juego con un tanto de mucha fortuna de Furlong, que bloqueó un despeje de Juanmi: “Llegamos con un resultado bastante satisfactorio para nosotros y habíamos hablado de que teníamos que marcar un gol para no pasar ningún apuro más. Eso se produjo en la segunda parte, en la cual recibí un balón de Nayim al borde del área, amagué con un disparo con la derecha y con la izquierda realicé un tiro cruzado raso que nos dio la tranquilidad de poder disfrutar de esa segunda parte”, explica el ex futbolista malagueño a través de los canales de comunicación del club aragonés.

De hecho, una de las grandes imágenes que dejó aquel encuentro fue la de la celebración del gol: “Hacía poco que había nacido mi hija y nos juntamos Nayim, Cafú y yo e hicimos como si estuviéramos acunando a un niño. Esa foto la enmarcamos y la tiene mi hija en su habitación en Zaragoza”. Después llegaron los goles de Sinclair y Stein, este último cuando apenas quedaban tres minutos para la conclusión, y con el pitido final se certificó el pasaporte para la final: “Lo celebramos por todo lo alto”.

Aquel 20 de abril, justo un año después de conquistar su cuarta Copa, el Zaragoza saltó al terreno de juego con Juanmi; Belsué, Cáceres, Solana, Cafú; Óscar, Aragón, Nayim; Pardeza, Higuera; y Esnáider. Víctor Fernández no pudo contar ni con Aguado ni con Poyet, que se encontraban sancionados, tal y como recuerda Aragón: “Eran dos bajas muy importantes en el juego aéreo y el Chelsea era el típico equipo inglés, por lo que podíamos echarlos de menos. Lo principal en aquel partido era la seguridad que teníamos en nosotros mismos. Sabíamos que aunque nos faltaran dos piezas importantes podíamos confiar en los jugadores que los iban a sustituir, en este caso Óscar y Cafú. Solana jugó de central y nos varió un poco la situación de los jugadores. El primer gol nos dolió por cómo fue y al final del encuentro se maquilló un poco el resultado de la eliminatoria, pero en general el partido lo controlamos bastante bien”.

Otra de las cosas que destaca Aragón es el gran ambiente que se vivió en Stamford Bridge a pesar el resultado del partido de ida: “No era un estadio como el de ahora. Conserva el sabor de entonces, pero está mucho más modernizado. Los vestuarios eran pequeños y estaban muy cercanos, el pasillo de acceso al campo era muy estrecho y recuerdo esos gritos antes de saltar al campo con los que nos intentaban amedrentar. Lo bueno de nuestro equipo era que nos mirábamos y nos dábamos seguridad unos a otros. Eso fue lo que nos dio tantos triunfos”. Y tampoco faltó la afición zaragocista: “Recuerdo que había un centenar de nuestros seguidores detrás de nuestro banquillo. Nos arroparon en ese momento, en el que estábamos cerca de conseguir un hito histórico, como era pasar a una final europea”.

Dicha final se disputó el 10 de mayo en el Parque de los Príncipes: “Sabíamos que el Arsenal había sido campeón el año pasado y que podía tener más experiencia en ese tipo de finales, pero nosotros ya veníamos de jugar finales, no de tanta importancia, pero que nos dieron esa experiencia de jugar partidos importantes”. Tras empatar en el tiempo reglamentario, Nayim le dio la Recopa al Real Zaragoza con un gol desde el centro del campo en el último minuto de la prórroga: “Siempre perdurará ahí y es muy bonito. Han pasado 25 años y la gente se sigue acordando. Eso es lo principal, que supimos dar a la gente felicidad. Se disfrutó y encima se ganó”.