ITALIA

Valero: "Tuvo que contagiarse un jugador para parar la Serie A"

El jugador del Inter Milán habló con AS sobre la actualidad del fútbol italiano y el futuro de su carrera: "Mi idea es seguir jugando un par de años más".

Entrevista de Borja Valero a AS.
AS

Borja Valero (Madrid, 1985) termina contrato con el Inter el 30 de junio y no sabe si podrá acabar la temporada con el conjunto nerazzurro. Confinado en su casa en Milán junto a su familia, charla con AS sobre su carrera, su futuro y la situación que vive el fútbol por la crisis del coronavirus.

Lo primero, ¿cómo se encuentra?

Bien, por suerte tengo a toda la familia conmigo en casa y eso siempre ayuda. Si estuviera solo en estos momentos sería más complicado, así que bien.

¿Cómo están siendo los entrenamientos desde casa?

Estamos siguiendo un plan base que nos mandó el Inter a nuestros hogares. Nos enviaron una bicicleta y otro tipo de materiales de gimnasio para fortalecer el cuerpo en casa, además de la cinta de correr.

¿Se nota el bajón físico?

Seguramente lo notemos todos cuando salgamos a un campo de fútbol a correr. Será parecido a cuando uno vuelve de vacaciones. Mientras, intentaremos perder el menor ritmo posible.

¿Tiene esperanzas en que se pueda terminar la temporada o la da por perdida?

Tengo esperanzas de que se acabe. Eso significaría que los problemas más importantes, que son los de la salud, están subsanándose.

Usted es de esos jugadores que termina contrato el 30 de junio con su club. ¿Cómo cree que se resolverá ese rompecabezas?

No se sabe lo que va a pasar. Cuando se tome una decisión administrativa al respecto ya hablaré con el club sobre los detalles que me afectan.

Es una decisión que afecta al futuro inmediato de su carrera.

Claro, al quedar libre el 30 de junio uno puede negociar con otros clubes desde el 1 de enero pero estas circunstancias han trastocado todo un poco. Tengo muchas ganas de seguir jugando, al menos uno o dos años. Cuando he jugado esta temporada me he encontrado muy a gusto y he mostrado un gran nivel. La situación provoca incertidumbre pero yo quiero continuar.

¿Un parón así, a sus 35 años no hace que se replanteé dejarlo?

Tengo muy claro que no quiero parar. La parte que más dudas crea a esta edad es la física y yo me he encontrado fenomenal esta temporada. He sido de los mejores de mi equipo en los datos físicos cuando he jugado y eso ha sido clave para darme cuenta que todavía tengo ganas, que me divierto y que me gustaría seguir divirtiéndome un año o dos, según como me vaya viendo.

¿Se paró el fútbol tarde en Italia? El Inter-Juve está en el foco de las polémicas.

Se actuó tarde independientemente de aquel partido. Tuvo que contagiarse un jugador para que todo se parara. Eso se debió evitar parando antes.

¿Cómo ve la situación en España desde Milán?

Por desgracia, en Italia todo ha ido con una o dos semanas de adelanto y se ve con pena porque te afecta de modo doble. ¿Se podía haber evitado la situación actuando un poco antes? Yo pensaba que sí pero nunca se sabe.

Dejando el coronavirus a un lado. ¿Cómo ve al Inter?

Hay muchas ganas de volver a llevar al Inter a lo más alto. Tanto afición como presidente y entrenador están muy ilusionados con el proyecto. Se nota en el tipo de jugador que se está buscando ahora en el club. Se invierte mucho y eso hace que el nivel suba.

¿Qué tal le va con Conte?

Tiene un gran carácter competitivo y hace un trabajo diario brutal, siempre tiene ganas de superarse a sí mismo. Es muy exigente consigo mismo y con todos los demás, no sólo con los jugadores. Esa exigencia hace también la diferencia en el campo.

¿Y con Lautaro?

Tengo muy buena relación con él. Llevo ocho años en Italia y para mí el idioma ya no es un problema pero Lautaro vino de Argentina muy joven hablando sólo español, por lo que desde el principio siempre he estado cerca ayudándole en todo lo que pueda. Tiene mucho futuro por delante.

¿Cómo fue su adaptación cuando llegó a Italia?

Al principio creía que iba a ser más complicado. Cuando yo llegué, el número de españoles que habían triunfado en Italia era muy reducido. Existía la teoría de que al futbolista español el catenaccio lo le iba bien pero tuve la suerte de llegar a la Fiorentina, donde el entrenador le gustaba mucho jugar al fútbol, con jugadores de calidad y eso hizo que el periodo de adaptación fuera rápido.

Allí coincidió con Joaquín...

Sí, pude disfrutar de su magia unos añitos. Él también quiere seguir jugando y lo entiendo aún mucho más. Ha vuelto a su casa y está jugando realmente bien. Tenemos que aprovechar al máximo porque luego echaremos el fútbol de menos.

Usted fui casi un pionero. Después han triunfado en la Serie A los Fabián, Luis Alberto, Suso…

Por suerte la mentalidad en Italia ha cambiado mucho y eso hace que el futbolista español, el típico jugador técnico que antes parecía sólo tener cabida en equipos españoles se haya hecho hueco en cualquier parte del mundo y es un orgullo formar parte de ese elenco de futbolistas.

Sus inicios fueron en el Madrid. ¿Cómo ve al equipo blanco?

La exigencia en el Madrid siempre es máxima. Se aspira a todo y el nivel de los clubes es muy alto y no es fácil. No empezó bien pero en los momentos clave ha estado a la altura, como en la Supercopa, y aspiran a ganar LaLiga.

Formó parte de una generación del Castilla de lujo, con Soldado, Negredo, De La Red, Mata... pero que no se asentó en el Madrid ¿Faltó alguien que creyera en ustedes?

Como te he dicho, la exigencia del Madrid y la que marca los tiempos. No hay paciencia, pero es lógico. El primer equipo requiere de jugadores experimentados que hayan triunfado en el fútbol mundial y con un canterano hay que tener paciencia y creer en él, y eso no es fácil. Algunos lo consiguen y otros hacen otro camino: salen y luego vuelven o salen y triunfan en otros lados. Lo que está claro que la escuela del Madrid es de las mejores, con todos los grandes jugadores que han salido de ella en los últimos años.

¿Pero qué cree que piensa un canterano del Castilla cuando ve que se pagan 45 millones por promesas extranjeras?

Eso hace que veas lo difícil que es triunfar pero a su vez puede hacer que cambies el chip para trabajar más. Depende de la mentalidad de cada uno. Hay que dar el máximo y si no puede ser en el Madrid pues fuera. Por suerte el fútbol no acaba en el Madrid y uno puede buscar su camino en otro sitio.

Tras el Madrid llegaron Mallorca, la Premier y el Villarreal ¿qué le quedó de aquello?

Todos los pasos de mi carrera los recuerdo muy felices. Hubo momentos en los que futbolísticamente las cosas no fueron bien pero siempre hay que sacar las cosas positivas. En el West Bromwich y Villarreal, aunque acabaron descendiendo, aprendí mucho y fui me convirtieron en un jugador mejor.

¿Haber tenido poca presencia en la selección es la espina de su carrera?

A todos nos gustaría jugar el máximo posible en la Selección, pero estoy muy orgulloso de haber podido debutar en el mejor momento de la historia de la Selección, tras ganar el Mundial. Fue un orgullo disfrutar de aquella generación única.