ESPANYOL

El vestuario 2.0 del Espanyol

Los jugadores compartieron durante más de dos horas en línea emociones, vivencias y también bromas sobre sus cortes de pelo o el desempeño de Embarba en el FIFA.

ESPANYOL ENTRENAMIENTO EN RCDE STADIUM
GORKA LEIZA DIARIO AS

Como sucede entre familiares, también entre amigos, las videoconferencias se han convertido en unas de las grandes aliadas para acortar distancias en estos tiempos de confinamiento. No es ajeno a ello el mundo del fútbol, el Espanyol en este caso, cuyos jugadores y cuerpo técnico se reencontraron virtualmente esta semana, todos a la vez, tras prácticamente 20 días sin verse las caras en común desde la suspensión de las actividades. Y resultó más emotivo de lo previsto.

La frialdad de la pantalla del ordenador se rompió pronto, en cuanto los jugadores empezaron a reírse entre ellos por los cabellos largos de unos y los cortes al cero de otros. Y la burla recayó sobre Adrián Embarba por su eliminación a las primeras de cambio en el campeonato solidario LaLiga Challenge, como representante perico a los mandos del videojuego FIFA 20. Los compañeros le amenazaron con que ya no participará en torneos venideros, y él pidió otra oportunidad entre risas.

Así que la charla prosperó poco a poco hasta convertirse en una reunión virtual de más de dos horas."Era como si todos estuviéramos de vuelta al vestuario, la atmósfera de esta familia es siempre amable y cálida", explica Wu Lei al respecto en las redes sociales chinas.

Adrián Embarba, con el mando de la 'Play'.

Participó asimismo Abelardo Fernández en una comunicación no táctica (aunque se dieron nuevas pautas de entrenamiento) sino para compartir el estado físico y anímico de cada uno, especialmente los cinco jugadores y el miembro del staff técnico que ya han recibido el alta médica tras haber dado positivo en COVID-19.

También compartieron su día a día los más jóvenes, quienes básicamente combaten el aburrimiento con más horas de ejercicios y la Play, en menor medida leyendo libros, y los que son padres, jugando, cocinando y acompañando a sus hijos a clases en línea.

Estos últimos confesaron a sus compañeros que con la obligada cuarentena creían que dispondrían de más tiempo para ver películas y relajarse del que realmente están teniendo. Aunque, como resume Wu Lei, "todos esperamos que la vida vuelva a la normalidad lo antes posible".