REAL MADRID

Del museo de Reinier al ping pong-fútbol con su padre

AS pasó una agradable y divertida mañana en la casa del fichaje del Real Madrid en Río de Janeiro. Su padre, Mauro, y su madre, Suzana, encantadores.

Faltan minutos para las 9 de la mañana, la hora de la cita con Mauro Brasília (Brasil, 1960), el padre de Reinier Jesus (18 años). AS llega a la garita de una urbanización de clase media-alta de Río de Janeiro y muy poco después aparece O Pai do Craque. En camiseta y pantalón cortos, con chanclas, nos guía hacia su casa, un chalé de dos plantas en el que aún vive Reinier, por el que el Real Madrid ha pagado 30 millones de euros a Flamengo.

Fotos de la infancia de Reinier.

Lo que iba a ser una entrevista al uso acaba en un encuentro de tres horas y cuarto por la amabilidad de Mauro y Suzana, los padres de Reinier. No tardan en sacar café, pastas y zumos. Preguntan si el aire acondicionado está a nuestro gusto y empezamos a hablar de la ilusionante situación de su chaval. No pueden dejar de sonreír, y no es para menos.

Mauro explica a este periódico el museo improvisado con las camisetas y los trofeos más especiales de Reinier, que ya tiene un rinconcito de lo más curioso para su corta edad. Aprovecha para pararse en alguno de sus propios reconocimientos, los de un campeón del mundo de fútbol sala en España en 1985 y reconocido en 1987 como el mejor jugador de la disciplina en Brasil.

El museo de Reinier en su casa.

Al principio, al pasar a la vivienda, nos llama la atención la mesa de ping pong-fútbol al lado de la piscina, en la terraza principal, y Mauro se fija. Por eso en cuanto ve el momento propone un partido. Con una cerveza helada entre medias, acordamos la revancha. Y tras el segundo partido, la segunda cerveza. Entretanto hablamos mucho de Reinier, y de eso y más va la entrevista que publicamos en AS.

Mauro, padre de Reinier, posa para AS en su casa.

Todavía queda tiempo para ver la habitación de Reinier, fotos del crack de niño y entregarle a Mauro y Suzana una bandera del Madrid que enseguida incorporan al mencionado museo. Nos ofrecen colgarnos la medalla de la última Libertadores, ganada por Flamengo, y posar con ella, así que durante ese instante llegamos a sentirnos futbolistas. Pero ese sueño, y el de jugar en el Madrid, le toca vivirlo a Reinier.

Las botas de Reinier, en su habitación.