BETIS 3-REAL SOCIEDAD 0

El 1x1 de la Real Sociedad: nadie se libra del segundo día horrible de esta temporada

Actuación nefasta de los txuri-urdin de principio a fin que recuerda al pésimo partido de San Mamés.

El 1x1 de la Real Sociedad: nadie se libra del segundo día horrible de esta temporada
Toni Rodriguez DIARIO AS

Remiro: Es cierto que tuvo varias intervenciones de mérito en ocasiones claras del Betis en el área pequeña; pero la sensación es que puede hacer más en los dos primeros goles que encaja la Real. En el 3-0 está completamente vendido.

Zaldua: Mucha voluntad, pero poco acierto. El donostiarra le puso fe y ganas, pero no estuvo afortunado en los dos goles del Betis antes del descanso. Borja Iglesias le ganó la marca en el 1-0, pero no se entiende que fuera él quien marcara al jugador más alto del rival. Y en el 2-0 Joaquín le gana en velocidad en el segundo palo al cogerle la jugada descolocado. Dio un fantástico pase de gol que no aprovecho Portu en la segunda parte. Sustituido pensando en la Copa.

Le Normand: No hizo un partido horrible, pero tampoco estuvo bien del todo en las acciones de peligro del Betis, cuyos jugadores le ganaron en velocidad. Más blando de lo que acostumbra, tras el descanso estuvo algo mejor.

Llorente: Condicionado por la pronta tarjeta amarilla que vio, le costó adaptarse a la exigencia que demandaba la calidad de los jugadores de ataque del Betis.

Aihen Muñoz: Jugó sin la alegría que le caracteriza, y eso se notó en su gris actuación. Jugó con el freno de mano puesto, como con temor, especialmente en la primera mitad. Tras el descanso estuvo mejor, más participativo y ayudando con su ímpetu. Es mucho mejor de lo que se vio en Sevilla, donde le ganaron la espalda con demasiada facilidad.

Guevara: Es su primera temporada en Primera y tiene una calidad enorme, pero todavía tiene mucho que aprender en la maxima categoría. Para ello debe pasar por trámites como los del Villamarín, donde le pasaron por encima, aunque fue capaz de permanecer de pie y no venirse abajo.

Merino: Quizá el realista más inspirado en un partido para olvidar. Fue quien más cerca estuvo de su nivel, fajándose con la medular del Betis y dejando detalles de su gran calidad, como el disparo al larguero desde el centro de campo.

Ødegaard: Desconocido. Lejos de su nivel y la trascendencia que nos había acostumbrado en la Real Sociedad. Quizá la lesión le ha pasado factura, porque en ningún momento se le vio cómodo, ni con balón, ni sin él. No se le puede negar su buena voluntad, pero erró pases que hace poco veía con claridad, y le costó soltar la pelota con más claridad. Partido para meditar, porque sigue siendo joven y debe aprender de estos malos días que le pueden aparecer en su carrera.

Portu: Fue un incordio constate para la defensa del Betis, aunque no logrará concretar lo mucho que intentó. Marcó el 2-1, pero estaba en claro fuera de juego. Y en la segunda parte mandó alto un remate claro a pase de Zaldua. Fue sustituido cuando más peligro estaba teniendo.

Oyarzabal: Otro futbolista que estuvo irreconocible. Perdió el balón que supuso el 2-0 del Betis. No se le recuerda ninguna acción de mérito, algo muy extraño en un jugador con la intensidad del eibarrés. En la segunda parte se fue a la derecha y aportó algo más, sobre todo con una buena acción en la que pisó línea de fondo y puso un balón al punto de penalti que nadie supo leer.

Isak: Es el primer partido en el que el sueco no es capaz de tener ni una sola ocasión de peligro. Pasó desapercibido y no fue capaz de aportar nada en ataque. Desaprovechó otra buena ocasión saliendo desde el inicio.

Barrenetxea: Tan pobre estaba siendo el bagaje ofensivo de la Real que su salida al terreno de juego fue como un soplo de aire fresco. Fue el realista que más peligro creó en la recta final, intentando regates y filigranas con suerte desigual. Interesante aportación.

Willian José: Salió del banquillo y su juego de espaldas sirvió para generar más sensación de peligro, pero apenas tuvo opciones de remate.

Gorosabel: Salió para dar aire a un exigido Zaldua. Intentó progresar por la derecha, pero estuvo igual de desafinado que el resto de sus compañeros.