Las Palmas

Rubén Castro, la gran esperanza invernal de Las Palmas

Se incorpora al trabajo en grupo poco más de tres meses después de ser operado. Está todavía pendiente del alta médica para ser convocado por Pepe Mel.

Rubén Castro, la gran esperanza invernal de Las Palmas
Carlos Diaz-Recio

Anda Las Palmas necesitada de referentes ante la cada vez más complicada, que no imposible, nueva cesión de Jonathan Viera. Especialmente en ataque, donde todo gravitaba en torno a la lámpara del genio de La Feria. No es que sea un cambio de cromos pero las penas, con Rubén Castro, deberían ser menos. Ocurre que, tras operarse hace poco más de tres meses, el menudo delantero se incorporó ayer al entrenamiento grupal, siendo todavía una incógnita la fecha de su recuperación. Pendiente todavía del alta médica para ser alistado por Pepe Mel, se le espera en enero. Se le ve, además, como un excelente fichaje 'invernal'.

Andaba ‘tocado’ desde el curso pasado. Sin ser su mejor temporada, excelente para el común de los futbolistas, metió 15 goles. Y esta la empezó metiendo tres goles en los cinco partidos que pudo jugar, los de los empates ante el Málaga (1-1) y el Racing (2-2).

Obligado. Rubén se vio obligado a parar tras la dura derrota ante el Almería (0-3). El 1 de octubre pasó en Finlandia por el quirófano de los prestigiosos doctores Sakari Orava y Lasse Lempainen para sanar su lesión en el tendón semimembranoso derecho. Se estimaron alrededor tres meses de recuperación, ligero retraso en los plazos previstos.

Toca, pues, recuperar ritmo competitivo. Delantero fetiche para Pepe Mel, lo mismo da que fuera en el Betis o Rayo Vallecano que en Las Palmas, su rendimiento es indiscutible. Curiosamente, nunca coincidió con Viera. El sueño continúa ahora que Rubén es más necesario que nunca: Narváez cayó lesionado, Araujo se quiere ir y a Pekhart se le ve como un recurso puntual.