EXTREMADURA 0-ALCORCÓN 0

El Extremadura, irónico con el árbitro: "Enhorabuena, valiente"

Los azulgrana compartieron una foto en 'Twitter' de un agarrón dentro del área a Fran Cruz que no fue señalado como penalti. El VAR está dando la espalda a los almendralejenses.

Agarrón a Fran Cruz (Extremadura).
ExtremaduraUD Twitter

La relación entre el VAR y el Extremadura ha tenido una nueva cita este viernes en el Francisco de la Hera. El conjunto azulgrana consiguió salvar un empate con diez jugadores en la visita del Alcorcón a Almendralejo (0-0), pero reclaman un claro agarrón dentro del área de Paris Adot a Fran Cruz como penalti. Ni Iglesias Villanueva, árbitro del encuentro, ni Muñiz Ruiz, en la sala VOR, creyeron que la acción fuese punible. "Enhorabuena, valiente". Dos palabras dirigidas Iglesias Villanueva que acompañan a la imagen del lance, compartida por los almendralejenses en su cuenta de Twitter.

No fue la única ocasión en la que hubo polémica. En el minuto 86, David Fernández tocó el balón con la mano en un control de manera fortuita; y antes, en el 50', el esférico tocaba claramente en la mano de Reko, centrocampista visitante, pero Muñiz Ruiz, desde la sala, entendió que la tenía pegada al cuerpo y el colegiado mandó seguir jugando, acción que supuso el rugido enfadado de una grada local en guerra contra el videoarbitraje.

El polémico 'cara mojón'

Y es que ya decimos que este no sino otro capítulo más de la relacion arbitraje-Extremadura. El presidente del club, Manuel Franganillo, llamó "cara mojón" al técnico del VAR en el choque que les enfrentó a la Ponferradina, hecho por el que se arrepentiría y que acabaría dando irónico nombre a un licor de la destilería que regenta el máximo dirigente azulgrana.

Tras las polémicas arbitrales que han acompañado al conjunto extremeño en este comienzo de temporada, no fueron pocas las voces que 'culparon' al licor de las controvertidas decisiones del colectivo arbitral. El propio Franganillo tuvo que salir al paso de las mencionadas acusaciones, considerando "que echar la culpa a un licor para justificar la desdicha, hace que el insulto al respetable estamento arbitral sea mucho mayor, pues se dudaría a conciencia de su honestidad y criterio premeditado"El runrún es constante en los partidos del Extremadura cada vez que la polémica aflora.