PREMIER LEAGUE

Las cinco claves del despido de Unai Emery del Arsenal

La directiva 'gunner' tomó la decisión de sustituir al técnico español tras los malos resultados cosechados en este inicio de temporada en la Premier.

La etapa de Unai Emery en Inglaterra ha llegado a su fin. La dirección deportiva del Arsenal, con el español Raúl Sanllehi y Edu Gaspar al mando, ha tomado la decisión de prescindir del vasco tras el mal inicio de temporada en la Premier League. Hace un poco más de un año, Emery cogió las riendas del club del Norte de Londres, siendo la decisión más arriesgada de toda su carrera deportiva porque iba a sustituir a una figura respetada y querida por la gran mayoría de la afición, hablamos de Arsène Wenger. El club pasaba del día a la noche porque los estilos de estos dos entrenadores son totalmente opuestos. A pesar de esa diferencia, los resultados satisfactorios llegaron muy pronto con una racha de victorias de veintidós partidos sin conocer la derrota en todas las competiciones. Incluso llegando a la final de la Europa League pero la temporada acabó sin premio, es decir, sin llegar a Champions porque los gunners perdieron la final de la Europa League contra el Chelsea.

En esta segunda temporada, el Arsenal no ha empezado muy bien la Premier siendo su peor inicio desde el curso futbolístico de 1982-83. En estos momentos está a ocho puntos de la Champions League, por este y otros motivos más se produce el adiós de Unai Emery del Arsenal:

1. Malos resultados

El club está viviendo su peor arranque de los últimos treinta años y actualmente lleva cinco encuentros sin conocer la victoria. Ocupa la octava plaza y se encuentra a ocho puntos de los puestos de Champions. La inversión el pasado verano provoca que el club necesite los ingresos que otorga la clasificación a la competición más importante de Europa a nivel de clubes. Además, si no se consigue dicho objetivo provocaría la marcha de algunas de sus estrellas (Aubameyang y Lacazette). Los datos no han sido nada esperanzadores con el técnico vasco en el banquillo porque el Arsenal es el tercer equipo que más disparos recibe solo por detrás del Norwich City y del Aston Villa, el primero de ellos en puestos de descenso, y el segundo rozando el farolillo rojo.

2. Fuera de Champions

Como bien aparece señalado en el primer punto, el club necesita entrar en Champions tras tres temporadas sin clasificarse entre los cuatro primeros, una con Wenger y dos con Unai Emery. El entrenador alsaciano logró durante veinte años quedar entre los cuatro primeros, no lo consiguió en su año de despedida. No por prestigio sino más bien por la economía del club. El Arsenal navegó por el desierto en cuanto a temas de fichajes se refiere cuando paso de Highbury al Emirates. Una situación difícil que se sostuvo gracias a los ingresos que otorga clasificarse a Champions. Ahora, tras tres cursos sin lograrlo no puede estar otro año más sin entrar porque podría ver como sus jugadores soliciten marcharse. Emery lo tuvo alcance de su mano la campaña anterior pero gastó su única bala con la Europa League y le salió el tiro por la culata. En este curso estamos viendo como el equipo, pese a la derrota ante el Eintracht de Frankfurt, va bien en Europa pero en su competición doméstica es un desastre. Ante este problema, la directiva no ha querido aguantar al español en el banquillo y ha decidido buscar una alternativa con un nuevo técnico, de momento será Ljungberg como entrenador interino.

3. No hay un estilo definido

En este año y medio, el técnico vasco no ha sido capaz de asentar una idea de juego, es decir, una estructura solida donde crear el proyecto de este equipo. En cada encuentro podemos observar distintos modelos de juego donde predomina el caos absoluto, especialmente en la defensa. A día de hoy, la zona más débil sigue siendo la línea defensiva donde cada miembro no ha sabido interpretar lo que pedía su entrenador y, por eso, es normal ver esos desbarajustes durante varios chances de los encuentros. David Luiz y Sokratis no dan seguridad, no han sido capaces de imponer una jerarquía y sus carencias se ven protegidas por las actuaciones de los delanteros.

4. Tema Xhaka

Unai Emery no logró manejar toda la polémica que envolvió a Granit Xhaka, hasta tal punto que le quitó la capitanía y le defenestró durante un mes. Todo vino precedido por el encontronazo del suizo con su afición cuando fue sustituido en el encuentro de la jornada 10 frente al Crystal Palace. La afición dejó de ver al jugador en las convocatorias y en el terreno de juego. Aubameyang se hizo cargo del brazalete y parte del vestuario empezó a dividirse ante esta decisión. El técnico vasco no fue capaz de calmar las aguas dentro del vestuario, ni con su afición. Finalmente, el centrocampista jugó ante el Eintracht en el partido de la Europa League del pasado jueves.

5. Distanciamiento con la afición

Los malos resultados y la polémica con Xhaka provocaron que la afición alzara la voz hacia su entrenador. “Emery out, no tactics, no formation. Nowhere to hide”, empezó a leerse cada fin de semana en el Emirates. Los problemas se le juntaban a Unai Emery, que ya estaba solo dentro del club, y no logró revertir la situación.