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Las Palmas

Martín Mantovani como torniquete defensivo

Sin el defensa central argentino, Las Palmas acumula cuatro derrotas, incluida la del estadio Ramón de Carranza, donde se lesionó, y 10 goles encajados. Será titular contra el Oviedo.

Martín Mantovani como torniquete defensivo
Carlos Diaz-Recio DIARIO AS

Centrando el argumentario únicamente en el cacareado objetivo de la permanencia, tampoco es que la temporada de Las Palmas, hasta la fecha, sea del todo mala. Llegó a ocupar posiciones de playoff, estuvo a la misma distancia de los puestos de honor que del infierno y ahora le separan cuatro puntos del descenso. La meta, de momento, está conseguida. Sin embargo, la deriva del equipo, proa al marisco, trae en un sinvivir a Pepe Mel. “Fuimos incapaces de hacer nada coherente para empatar”, dijo tras la derrota contra el Mirandés. Pasa la UD por ser un equipo deprimido, acaso sin timonel tras la lesión de Viera, falto de intensidad sin el nervio de Pedri, en cualquier caso destemplado sin importar escenario, da lo mismo en el Estadio de Gran Canaria que fuera, ni rival.

Tampoco muestra agallas en defensa, donde reside su principal sangría. Desde que se lesionara Mantovani ante el Cádiz, suma cuatro derrotas en cinco partidos, contando la del Carranza, y 12 goles en contra, incluido el segundo en la Tacita de Plata con el argentino ya en la enfermería.

El regreso de Mantovani, convocado pero sin minutos en Anduva, es un alivio para Pepe Mel. Hasta su dolencia, era indiscutible para el entrenador: sin mediar los partidos ausente (Fuenlabrada, Zaragoza, Alcorcón y Mirandés), acumula 10 duelos y 854 minutos de juego.

Solidez. Parecía que formaba, con Aythami, una sólida pareja en el centro de la zaga. Con Deivid relegado, la alternativa era Mauricio Lemos. Pero el uruguayo, desconocido, está sancionado y no puede jugar contra el Oviedo. Aythami es duda, pero Mantovani está recuperado. Toca ser el torniquete frente a la sangría de goles.