HÉRCULES-VALENCIA MESTALLA

Falcón no es suficiente para maquillar al cadáver

El Mestalla empata en el minuto 93 con un gol de Pablo Jiménez. El meta del Hércules evitó la goleada del filial en el peor partido de Muñoz.

Falcón no es suficiente para maquillar al cadáver
FITO GONZALEZ DIARIO AS

EI Hércules es un cadáver. Tras despilfarrar más de dos millones de euros en la confección de la plantilla, Javier Portillo ha armado un proyecto que a día de hoy está para lograr la salvación con sufrimiento. La realidad del Hércules, después de sainetes como el de ayer, es esa. Las excusas para el director deportivo se han acabado. Su trabajo debe centrarse en revertir un proyecto que camina hacia Tercera, por sensaciones, juego y síntomas que transmite esa lujosa plantilla de la que tanto presumió en verano.

El Hércules pudo llevarse una goleada de escándalo ante el Mestalla (1-1). Falcón lo evitó, pero el meta no pudo frenar el sonrojo. En el peor partido con diferencia de la temporada, Jesús Muñoz también dio muestras de estar desquiciado. Su equipo ya no juega a nada. Y eso que esta semana se encerró hasta tres veces con sus jugadores para trabajar a puerta cerrada.

El Mestalla empató en el 93’, pero el milagro fue que no lo hiciese antes. Falcón salvó goles cantados, los palos y los rechaces se alinearon con el conjunto blanquiazul hasta el descuento. Los resbalones del filial llegaban en el momento justo mientras la defensa del Hércules era una verbena.

En el primer cuarto de hora, Falcón ya había aparecido en varias ocasiones. En el minuto 37, Muñoz señaló a Olmedo y realizó el primer cambio para meter a Benito y situar a Miranda de central, una solución de urgencia que sirvió de poco. Por cuestiones que sólo pasan en el fútbol y cuestan de entender, el Hércules se adelantó en el marcador con un gol de Jona, quien aprovechó una cabalgada de Moha y su centro para meter el 1-0.

El conjunto blanquiazul prolongó su sainete en el descuento, donde pudo encajar tres goles fáciles. Sólo llegó el tanto de Pablo Jiménez en la última jugada, en el 93’. Un empate que le recuerda al Hércules que lo suyo debe ser lograr la salvación y poco más.