MUNDIAL SUB-17

Estudios y fútbol se mezclan en el día a día del Mundial Sub-17

Los jugadores tienen dos horas diarias dedicadas al aprendizaje y formación. José Antonio Culebras es el tutor de la Federación que los ayuda.

Los internacionales, junto a José Antonio Culebras durante las horas de estudio de ayer en el hotel de concentración.
Sergio Santos

El trabajo de España Sub-17 en Brasil no se reduce únicamente al fútbol. Estas semanas muchos de estos talentos españoles han comenzado a mostrarse al mundo como los cracks del futuro, aunque hay un aspecto que en la Federación intentan recordarles: tienen 16 y 17 años. Son 'niños' y es saludable que no vivan como adultos antes de tiempo.

En este trabajo hay una persona fundamental: José Antonio Culebras, tutor de la Federación. "Es importante que sepan que aparte del fútbol hay más cosas en la vida. En el campo son muy buenos, pero hay que dar un paso a nivel formativo y social", explica Culebras.

Cada día tienen dos horas dedicadas al estudio, normalmente de seis a ocho de la tarde. La primera de ellas es obligatoria. Es ahí donde Culebras intenta innovar con dinámicas de grupo para hacerlo más ameno. "Trabajamos la cohesión, la empatía. Todo esto es muy importante a nivel humano", explica. La segunda hora es voluntaria, cada uno puede avanzar en lo que considere oportuno.

El trabajo no es únicamente de la Federación, puesto que la comunicación con los clubes es muy fluida. "Los tutores de los clubes nos mandan las tareas y nosotros nos encargamos de que las hagan para que cuando vuelvan hayan perdido el menor tiempo posible", cuenta David Gordo, el seleccionador. "Que dediquen tiempo a estudiar para no perder sus clases es un complemento importante, la formación tiene que ser en todos los aspectos", añade Gordo.

Estos futbolistas conviven con realidades difíciles de mezclar. Son chicos de 17 años, una edad normalmente llena de contradicciones para cualquier persona. En muchos casos se ven con miles de seguidores en las redes sociales y con muchos ceros en sus contratos. Por eso, son importantes ejemplos como Robert Navarro, uno de los que reúne esas características (más de 37.000 seguidores en Instagram) pero que intenta ver más allá del fútbol. "Estudio 2º de Bachillerato a distancia y cuando lo termine quiero empezar INEF", cuenta.

Otro que lo tiene claro es Iván Martínez, el guardameta titular. "Estoy en 2º de Bachillerato y quiero estudiar después Derecho. Es algo que me atrae y pienso que lo puedo compatibilizar con mi carrera como futbolista", dice el portero de Osasuna. "Es fundamental crear autonomía en estos chavales, son muchos días fuera de casa", concluye Culebras. Fútbol y estudios, de la mano en el Mundial de Brasil…