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CÓRDOBA

El Córdoba comienza a pagar sus deudas y el equipo podrá competir en Segunda B

Así lo ha confirmado el presidente de la entidad, que a pesar de todo, atraviesa por una delicada situación económica. Necesita abonar 170.000 euros.

El Córdoba, ante una profunda crisis institucional.

El Córdoba pasa por uno de sus peores momentos a nivel institucional. Antes del viernes debe abonar unos 170.000 euros de deudas atrasadas para desbloquear los derechos federativos y poder inscribir al equipo para competir en Segunda División B. Esa cantidad se adeuda aún a entrenadores de la temporada pasada como Curro Torres y José Ramón Sandoval, además de otros conceptos menores que también tendrían bloqueados los derechos. La tensión en el cordobesismo supera todos los límites a menos de dos días para que se cumpla el plazo y ya hay quien alerta sobre un riesgo real de desaparición del club. El presidente de la entidad, Jesús León, ha asegurado que "todo está controlado y no habrá ningún problema para inscribir a los jugadores en tiempo y forma porque vamos a pagar esa cantidad", afirmó León, quien insistió en que a lo largo de este jueves quedaría todo resuelto.

Lo cierto es que el Córdoba está en una delicada situación financiera a pesar de los ingresos por ventas de jugadores en los últimos meses. Con deudas que se acumulan de la temporada anterior y la batalla judicial que se avecina por el control del club, la situación es altamente preocupante.

Las peñas y los socios minoritarios ya han organizado varios actos de protesta en los que pedirán la marcha de Jesús León, al que se considera máximo responsable del caos que vive la entidad desde hace meses y que ahora amenaza con esa posible prohibición de salir a competir si no acomete esa deuda que roza los 170.000 euros. "León no tiene ninguna credibilidad y es un auténtico regateador a la hora de pagar", señalan desde la asociación de accionistas minoritarios, donde se teme por una posible desaparición. "Eso no va a ocurrir. Tenemos previstos ingresos que irán llegando y la estabilidad y el futuro del club están garantizados", insistió Jesús León.

Por otra parte, en septiembre se avecina una batalla judicial por el control del club. El 31 de julio expiró el plazo para pagar la última parte de la compra de la entidad (4 millones y medio de euros) a Carlos González, quien desde ese día se considera legítimo propietario de las acciones del Córdoba y está convencido de que el juzgado le dará la razón. León ya ha dejado claro que su voluntad es negociar pero no pagar y prepara una demanda contra González por administración desleal en su etapa blanquiverde. A todo esto, el antiguo socio de León, Luis Oliver, también reclamará judicialmente los casi 2 millones que se le deben en concepto de despido improcedente usando ejercía como director deportivo de la entidad.