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COPA DE ÁFRICA 2019

Ángel López: "Guinea es La Roja de África"

El seleccionador de Guinea Ecuatorial visitó AS. A sus 36 años, el madrileño está haciendo historia en un país que no había ganado nunca fuera de casa hasta que llegó él.

Ángel López es madrileño, tiene 36 años y desde la segunda mitad de 2018 es el seleccionador de Guinea Ecuatorial. El técnico visitó AS y explicó cómo en tan poco tiempo pasó de trabajar en el cuerpo técnico del Getafe a dirigir un país. Tras aprender de algunos entrenadores y recorrer mundo trabajando para equipos en Rumanía, China o Dubai, dio el salto a primer entrenador, hasta que de la manera más curiosa, le propusieron llevar a la selección de Guinea Ecuatorial. Ángel López se ha ganado a un país a base de preparación con proyectos que relanzarán la liga local a la vez que ha logrado que la afición recupere la ilusión tras convencer a jugadores que han militado en las categorías inferiores de España de la talla de Pedro Obiang, de que se unan al equipo. Ahora, con Emilio Nsué como capitán, su objetivo es entrar en la próxima Copa de África, ya que en la actual se quedó a las puertas. No descarta volver para entrenar en España, pero de momento está haciendo historia con una selección que no había ganado un partido fuera de casa hasta que llegó él.

El seleccionador de Guinea Ecuatorial, Ángel López, visitó el Diario AS.

¿Cómo se pasa de preparador físico del Getafe a primer entrenador?

"Siempre he tenido la firme idea de ser primer entrenador a pesar de que haya pasado por preparador físico, segundo entrenador y primer entrenador. Siempre han sido mis convicciones, pero estar en unas posiciones más secundarias quizás me permitía estar en unas categorías más superiores a las que no aspiraba como primer entrenador. Además viví en primera persona y aprendí de otros entrenadores como de Míchel, Víctor Muñoz, Djukic, Contra... Era parte del proceso hasta que llegase el momento con naturalidad de convertirme en primer entrenador. Y la primera oportunidad me llega en el Recre".

¿Cómo llega la oportunidad de ser seleccionador de Guinea Ecuatorial?

"Es algo peculiar. Di una charla en una universidad y allí uno de los alumnos era ecuatoguineano. Yo hablé sobre mi experiencia en el fútbol a nivel global en China, en Dubai, en Rumanía y en España. Tras la charla uno de los alumnos se acercó y me dijo que le había gustado, que había jugado en la liga local de Guinea y que le gustaría presentarme a sus contactos de la Federación de Guinea Ecuatorial. No le di ninguna importancia y pensé que como en todas las conferencias era un alumno más que se acercaba a preguntar, pero después de un mes me llamó y me dijo que les habían hablado sobre mí y que querían conocerme. Ahí comencé a presentar proyectos para que vieran que era más que un simple seleccionador y que podía mejorar el fútbol allí. Tras más de dos años presentando proyectos les convencí".

¿Vive en Guinea o en España?

"Vivo la mitad del año en Guinea y la otra en España porque además de dirigir a la absoluta, organizamos algunas cosas en el campeonato local, formamos entrenadores, damos visibilidad a los jugadores locales... Al ser un proyecto con una densidad competitiva más baja te permite poder realizar otras tareas".

La mayoría de los futbolistas convocados juegan en España...

"Tengo muchísimos jugadores en España. FIFA permite que si sus padres o abuelos tienen antepasados ecuatoguineanos y al haber sido colonia española hasta hace relativamente poco hay muchos jugadores seleccionables. Algunos incluso han jugado en las categorías inferiores con España como Emilio Nsúe o Pedro Obiang".

¿Tiene contacto con exfutbolistas conocidos de Guinea?

"Coincido con Benjamín, Bodipo y Engonga sobre todo en los viajes. Uno de los sobrinos de Engonga es uno de mis convocados y Bodipo lleva la Sub-21".

¿Cómo se consigue convencer a un futbolista que ha estado en todas las categorías inferiores con España como Pedro Obiang de que juegue con Guinea tras tantos años negándose?

"Ese fue el gran reto. Este año ha dado el paso con nuestro proyecto para jugar con la absoluta. Cuando cojo la selección me ilusiona porque veo buenos jugadores y creo que se pueden conseguir las cosas, pero quizás veo algo desectructurado el compromiso de los jugadores con la selección, ya que para algunos jugar para Guinea no era lo máximo y se había convertido en algo secundario. Daban prioridad a sus clubes y le doy un vuelco a todo eso haciéndoles ver que para el que jugar para su país no es lo máximo, no va a venir. Entonces me fui a Londres a contárselo a Obiang a pesar de que la Federación me decía que no iba a querer porque llevaban seis o siete años insistiéndole. Pero fui un par de veces, se lo expuse y unos días después me llamó para decirme que iba a jugar para Guinea Ecuatorial porque le había gustado el proyecto. Nos da un salto de calidad importante porque ya juntas siete jugadores de nivel europeo más otros tantos de filiales de equipos de primer nivel muy jóvenes. Esa mezcla hace ser muy optimista de cara al futuro".

Se han quedado muy cerca de entrar en la Copa de África 2019, pero el objetivo principal es clasificarse para la de 2021 que se celebra en Camerún. ¿Qué opciones hay?

"Sería histórico clasificarnos para una Copa de África porque las dos veces que la ha disputado ha sido como país anfitrión. Hemos comenzado por ganar un partido fuera de casa, que era algo que nunca se había conseguido. Estamos contentos por los resultados y por cómo se han dado pero el objetivo es clasificarse para la siguiente Copa de África 2021 porque en esta nos ha faltado solo un partido. Es una lástima porque de haber cogido el proyecto de inicio habríamos tenido más opciones viendo como hemos competido contra Senegal o Arabia Saudí".

Madagascar era su principal competidor para llegar a la Copa y ahora está en octavos de final. ¿Coger el equipo con la fase de clasificación ya empezada se ha notado?

"Madagascar por ejemplo estaba en nuestro grupo y cualquiera que haya podido ver los partidos sabrá que fuimos muy superiores a ellos. Llegamos de manera precipitada y con desconocimiento sobre lo que íbamos a encontrar pero poco a poco no hemos dejado de avanzar".

¿Qué calendario le espera ahora a Guinea?

"Por delante tenemos la fase de clasificación para la Copa de África y la de clasificación del Mundial simultáneamente. De hecho para llegar a la clasificación del Mundial hay que pasar unas preliminares porque hay 5 plazas para 54 países. Cada dos años hay Copa de África y hace que estés compitiendo siempre de manera oficial y el calendario FIFA es el mismo que en el resto de continentes".

¿Cómo es la labor del seleccionador de Guinea para controlar el desarrollo de cada jugador?

"En mi día a día trabajo codo con codo con otras dos personas. Mi segundo entrenador es local, conoce muy bien el fútbol de allí y para mí es muy importante que haya una representación del país que además conoce cómo juegan todos los jugadores ecuatoguienanos. Yo me dedico a seguir a los que están por Europa, tanto a los que tienen un nivel alto como a los que están por descubrir. Y mi otro ayudante se encarga especialmente de los que están por España, aunque yo también vaya a verles. De esta forma vemos a 25 jugadores en directo al mes además de los que podemos seguir por la televisión, dominando unos 60 futbolistas para convocar al final a 25".

¿Es difícil que un club extranjero vaya a Guinea Ecuatorial a fichar jugadores sin que sus partidos se retransmitan por la televisión?

"Una de las partes del proyecto es dar visibilidad a los jugadores locales. Yo me encontré con un nivel más alto del que esperaba, pero son jugadores que no tienen oportunidad de que les vean y queremos que al menos se graben los playoff por el título de la liga local con vistas a que más tarde se pueda ver la liga entera porque si no pueden verte en ninguna plataforma es difícil que te vean y te fichen de otros países".

¿Con qué medios contaba cuando llego? Creo que casi tuvo que empezar desde cero...

"Llegamos con un cambio de presidencia y la Federación estaba prácticamente por hacer. No hay ninguna información de lo que se venía haciendo anteriormente. Yo estaré aquí un año, dos o diez, pero el día que me vaya se quedará todo el trabajo que he hecho por si al próximo que llegue le sirve. Nosotros no hemos recibido absolutamente nada. Hemos tenido que indagar sobre muchas cosas pero nos hemos puesto rápido al día porque teníamos que partir de cero".

¿Cómo se vive el fútbol en Guinea?

"A la gente le gusta el fútbol y allí es el primer deporte. La liga no es profesional, sino amateur, con doce equipos en Malabo y doce en la región continental. Hoy en día es complicado profesionalizarla debido a los gastos que supondrían los viajes. Parte del proyecto implica reducir esos equipos y unificar ambas competiciones para subir el nivel de la liga nacional. Para eso hay que subvencionarlo porque hay que reestructurarlo para que los jugadores tengan visibilidad".

¿Es complicado de competir con otros países para entrar en la próxima Copa de África?

"Es difícil porque hay aproximadamente 1.300.000 habitantes, que comparado con el resto de países de África es insignificante, ya que Nigeria por ejemplo tiene 190 millones de habitantes. Abriendo el cupo de 16 a 24 equipos para la Copa de África podemos llegar".

¿Les viene mejor entrenar en España cuando juegan de visitantes?

"Muchas veces jugamos en Sudán o Arabia y pasar por Malabo cuando el 90% de los jugadores juegan en Europa a nivel económico y logístico, por lo que nos sale mejor concentrarnos en Madrid y luego viajar. Otra cosa es que juguemos en casa. Nosotros contactamos con los clubes y nos dejan las instalaciones. El Real Madrid, por ejemplo, se portó fenomenal y nos acogió dándonos muchas facilidades".

¿Cómo es el futbolista guineano?

"El jugador guineano no destaca precisamente por su físico dentro de África, porque aquí no son ni los más altos ni los más fuertes, cosa que sí ocurre cuando van a España. La gran virtud que tenemos es que podemos jugar diferente porque tienen una mentalidad española por sus raíces. La idea es poner el balón en el suelo, emplear un juego de posición, ataques largos, pases cortos... Sorprende teniendo en cuenta cómo se suele jugar en África pero si no podemos ni luchar ni correr más que los rivales, sí podemos ser más creativos".

El modelo que quiere implantar parece muy similar al de los clubes españoles. ¿Cuántos futbolistas se ganan la vida en España?

"La mayoría ya juega así porque de los 25 de la última convocatoria 15 juegan en España, 5 en Guinea y los otros 5 en primera división por Europa. Hay un núcleo fuerte con filiales de equipos importantes como Getafe, Rayo o Almería. La baja media de edad dice que el futuro es bueno porque antes estaba Nsúe y algún jugador más junto con otros futbolistas de nivel más bajo, pero ahora hemos juntado a Nsúe con Obiang, Akapo o Pepín con futbolistas que juegan en Segunda B o Tercera pero en filiales de primer nivel. De esta forma, si antes parecían todos de un perfil bajo, esta nueva mezcla hace que todos parezcan de primera".

Al haber tantos futbolistas que juegan fuera de Guinea, ¿la afición los acoge de la misma manera que a los jugadores locales?

"Es cierto que aquí ven a los jugadores un poco como gente que viene de fuera a jugar dos semanas. Yo siento que exigen una representación local mayor. Les duele que solo vayan cinco jugadores de allí, pero yo me encuentro en la tesitura de que tengo que llevar a los mejores y una vez se consigan los objetivos iremos mejorando la liga, porque esto va de ganar o perder. Los jugadores locales que llevamos nos dan buen nivel pero si desequilibramos esa balanza, podría ser que los jugadores con un perfil más alto se desilusionen a la hora de venir".

¿Cómo conecta con la afición?

"Obiang marcó casi un antes y un después por la recepción que nos hicieron y lo que significa que juegue para Guinea. Desde el primer momento hemos intentado que estuviese cerca de la afición y fuera uno más. Eso ha servido para que la gente se indentifique de nuevo con nosotros porque habían perdido un poco la esperanza tras las dos Copas de África. Había habido algo de desconexión con el fútbol en el país pero con el juego actual del equipo la gente se ha enganchado otra vez. Para mí lo más importante es el compromiso de los jugadores y sin eso es muy complicado".

La afluencia al estadio cuando juega la selección es muy alta...

"Nuestro estadio está en Bata y caben unos 40.000 espectadores. Normalmente acuden unos 25.000 o 30.000 espectadores, pero en cuanto avancemos vendrán todavía más".

¿Ha sido más sencillo adaptarse a Guinea que en el resto de países en los que ha trabajado?

"La adaptación ha sido más fácil que en China, Rumanía o Dubai, especialmente por el idioma. En esta aventura quizá partes más de cero pero el idioma es fundamental porque a pesar de que hables bien inglés debes traducir al idioma local. Tener un traductor siempre te genera un punto de desconfianza y puedes pensar que a lo mejor no le está transmitiendo a los jugadores exactamente lo que les he dicho. Aquí me sentí muy extraño porque todo el mundo habla castellano y utiliza las mismas expresiones que nosotros".

Teniendo en cuenta únicamente a los países africanos ¿en qué puesto estaría Guinea Ecuatorial?

"En cuanto echas un vistazo a los países del norte te salen casi las diez o quince selecciones más fuertes con Nigeria, Senegal, Egipto, Marruecos, Camerún, Costa de Marfil... Con la ampliación de equipos en la Copa de África ahora se nos han abierto más puertas".

¿Qué expectativas hay de cara al próximo Mundial?

"De cara al Mundial la idea es pasar la ronda preliminar. Dependerá mucho de la fase grupos pero al no haber ampliado la fase final a 48 selecciones es muy difícil entrar, ya que África solo cuenta con cinco plazas. De haberse ampliado podrían haber sido unos siete países".

¿Le gustaría entrenar en España?

"Uno es español y es de lo que más conocimiento tiene. La tierra tira mucho y es donde me gustaría desarrollar mi carrera. La gente que ve mi curriculum lo ve muy internacional pero donde más he estado ha sido en el Getafe, que pasé ocho años. Después hemos empezado a dar vueltas, pero a mí me gusta el fútbol y es mi estilo de vida, así que no me importa dónde entrenar. Me siento igual de realizado en un lugar o en otro, es decir, que no soy menos feliz por dirigir en un país o en otro. Me gustaría entrenar en España porque socioculturalmente entiendo la mentalidad de los españoles y es algo que tengo ganado. Sin embargo, aunque me gustaría volver a España, soy tremendamente feliz en Dubai, China o Guinea. En España quizá como nos vemos tan poderosos futbolísticamente tendemos a menospreciar a los de fuera y pienso que es un gravísimo error minusvalorar el fútbol extranjero porque yo soy un profesional independientemente del país en el que trabaje".

¿Es Guinea Ecuatorial la selección de África que más representa a España?

"En Guinea me siento como en casa. Aquí es mucho más cómodo. Los ecuatoguineanos viajan constantemente a España e incluso sus hijos vienen a nuestras universidades. Son dos países conectados por todos los aspectos y con el fútbol ocurre lo mismo. Guinea es como La Roja de África".

Este verano ha coincidido el Mundial Femenino, la Copa América, la Copa Oro y la Copa de África. ¿Les han eclipsado otras competiciones?

"Tantas competiciones a la vez han hecho que se pierda un poco el foco en la Copa de África, pero es un acierto jugar en verano que hacerlo a principios de año como antes porque los clubes ponían muchos problemas y les sentaba fatal".

¿Quién cree que ganará la Copa de África 2019?

"En el grupo de clasificación tuve a Senegal de rival y me pareció fortísimo. Está plagado de jugadores que militan en los mejores equipos europeos y es curioso que no tengan ninguna Copa de África hasta el día de hoy. Se espera que se crucen con Marruecos en cuartos. Es un partido clave del que debería salir un finalista".