El Camp Nou habla este domingo
El partido ante el Getafe, la alineación de Valverde y el comportamiento del público con jugadores, técnico y directiva toman una especial trascendencia después del crack de Liverpool.


El Camp Nou habla este domingo. Un partido sin ninguna trascendencia para el Barça, y que se esperaba como un homenaje a la temporada de un equipo que previsiblemente iba a llegar a dos pasos del triplete, se ha convertido en un plebiscito y la manera de que el socio vote y de que el club, tan amante de las encuestas, tome nota a pie de urna.
Un partido, además, áspero, contra un Getafe que se juega la Champions y del que lo primero que habrá que saber es quién se apunta. Con la final de Copa del Rey a dos semanas, tampoco parece un buen momento para dejar de competir tan rápido y con tal mal sabor de boca como el que dejó el batacazo en Anfield Road.
El primer nombre propio que aparece en escena es el de Ernesto Valverde. Uno de los señalados por la afición el pasado martes después del desastre y por lo que llovía sobre mojado tras lo de Roma. Pero un entrenador que, en frío, puede terminar sus dos primeras temporadas con cinco títulos y dos dobletes. Unos números que pueden borrar dos malas noches. O no. Escuchar a la afición puede ayudar a tomar una decisión al club. O al mismo entrenador.
El segundo nombre es Messi, que aún tiene que rematar la Bota de Oro, y al que el Balón de Oro se le ha complicado tras la eliminación en la Champions. El argentino también puede querer comprobar de primera mano qué dice la afición. Un Messi de hace diez años tendría pocas posibilidades de jugar el domingo. El de ahora es distinto. Más analítico, frío y responsable. Y también capitán. Es un día para que dé la cara cuando se abran las puertas del Camp Nou.
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Será el turno también de Coutinho, al que Valverde podría proteger (o no si el mismo jugador quiere exponerse al juicio público) o Rakitic, que de jugador respetado ha pasado a ser visto con malos ojos por su decisión de irse en mitad del luto por el 4-0 a la feria de abril mientras miles de seguidores azulgrana estaban tirados en el aeropuerto John Lennon esperando un vuelo de vuelta.
Y ojo, porque también puede haber para la directiva. Bartomeu ya pasó un mal momento en 2015 después de la tormenta de Anoeta. Junto al de Roma, este es el más duro. Debe gestionarlo y también aceptar la posible presencia de pancartas en su contra. De momento, Joan Laporta ya se ha puesto en campaña. Sus dos tuits en los que acusaba a la directiva de "abandonar la filosofía que hizo del Barça referencia mundial" y encomendándoles a convocar unas elecciones a las que se presentaría han despertado a los nostálgicos del ex presidente, que podrían hacerse notar este domingo en un partido que ha tomado un inesperado interés.





