CÓRDOBA

La crisis del Córdoba: la plantilla lleva dos meses sin cobrar

El propietario, Jesús León, aún debe afrontar el último plazo de la compra del club al anterior dueño, Carlos González, antes del 31 de julio.

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La crisis del Córdoba: la plantilla lleva dos meses sin cobrar
J.OBRERO DIARIO AS

El Córdoba se enfrenta a un complicado final de la temporada. Si en lo deportivo, solo resta poner fecha para el seguro descenso de categoría; en lo social las cosas no van mucho mejor. El club adeuda dos nominas a jugadores y empleados, aunque desde la entidad insisten en que todo se arreglará en cuestión de días. Lo cierto es que la falta de liquidez es grande y el futuro no se presenta especialmente ilusionante, al menos a corto plazo. El propietario, Jesús León, aún debe afrontar el último plazo de la compra del club al anterior dueño, Carlos González, antes del 31 de julio. La cantidad asciende a 4,5 millones de euros, que si no se satisface provocaría probablemente un proceso judicial largo puesto que González tendría derecho a retomar el control del club.

León ha dejado claro en varias ocasiones que su intención es quedarse y que ya se trabaja en planificar la próxima temporada. Aunque nadie reconoce abiertamente que el descenso es una realidad, lo cierto es que en los despachos ya se lleva tiempo trabajando en ello. El Córdoba deberá acometer una profunda remodelación de su plantilla. De momento hay trece jugadores que quedarán con contrato en vigor, aunque ni siquiera la mitad interesan al club. Marcos Lavín, Miguel Loureiro, José Manuel Fernández, Álex Quintanilla, Quim Araújo, Jaime Romero, José Ángel Carrillo y Andrés Martín tienen contrato. Además, regresan tras su cesión Josema Sánchez (Gimnástic de Tarragona), Sebas Moyano (Mestalla), Alberto Quiles (Recreativo de Huelva), Zelu (Cultural) y Víctor Mena (Salamanca UDS). El director deportivo, Rafael Berges, deberá reducir esa lista a cinco o seis jugadores a lo sumo. Carrillo, Sebas, Fernández o Quintanilla son del agrado de la entidad, mientras que se tratará de convencer a jugadores como Piovaccari o Flaño para una hipotética renovación en Segunda B. En cuanto al banquillo, la continuidad de Rafa Navarro parece complicada aunque no se descarta.