El primer expulsado de LaLiga también fue del Espanyol
El protagonista fue Tin Bosch, hace 90 años, en una decisión que levantó ampollas. Dio un manotazo al árbitro, que desquició a Zamora y acabó multado.


Si recientemente se conmemoraban 90 años de un hito, el primer gol en la historia de LaLiga, protagonizado por Pitus Prat y el Espanyol, esta semana cumple 90 décadas otro hecho remarcable que vuelve a tener a los pericos como pioneros. Aunque, en esta ocasión, se trata de la primera expulsión jamás vista en el campeonato doméstico.
La víctima (si se le puede llamar así) de ese momento histórico no podía ser más perico, pues se trató de Crisanto Bosch, más conocido como Tin Bosch, que fue jugador, entrenador (haciendo tándem con Prat, precisamente), cuidador durante décadas de Sarrià y hasta el salvador del Espanyol y de la vida de muchos aficionados durante la Guerra Civil, al esconder listados de socios. También es oportuno reseñar, a las puertas de la visita de los pericos al Camp Nou, que sigue siendo el jugador blanquiazul que más derbis ha ganado como local en LaLiga: cinco.
Esa temporada, como el resto de la plantilla, venía de conquistar el Campeonato de Cataluña y la primera Copa de España en la historia perica. Y, particularmente, el 17 de marzo acababa de debutar con la Selección española, en un amistoso ante Portugal (5-0) que sirvió para inaugurar Heliópolis, el actual Benito Villamarín. Así que poco podría esperar que el 31 de marzo, el domingo hará 90 años, le esperaba un auténtico calvario.
La acción transcurrió en la séptima jornada, Espanyol-Arenas de Guecho, justo una semana después de que los pericos golearan también en Sarrià al Real Madrid, por 4-0. Pero las crónicas de la época describen a un irreconocible conjunto blanquiazul ante un rival que aprovechó para adelantarse a los 20 minutos mediante José María Yermo y, aunque Rafael Oramas logró empatar en el 57’, a ocho para el final llegaría el definitivo 1-2, obra de Manuel Gurruchaga. Un tanto que provocó la primera derrota del Espanyol en Sarrià en toda su historia en LaLiga, y que enfureció a Tin Bosch hasta desencadenar su expulsión.
Tan pronto como el árbitro, Antonio Adrados Martín, señaló gol, el jugador del Espanyol se abalanzó sobre él. “A Bosch lo he expulsado porque me dio un manotazo, tirándome el pito”, explicaba el propio colegiado al día siguiente a ‘Mundo Deportivo’.
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Pero, ¿a qué obedecía la furia de Tin? Lo desvelaba nada menos que Ricardo Zamora: “Hemos perdido el partido principalmente por la desorientación en la que nos ha tenido el árbitro (...) tolerando que los medios del Arenas se entretuvieran deliberadamente al tirar los outs (los saques de banda), no pitando los faults (faltas) en los que incurrían al volver a levantar la pelota, una y tres veces, después de haberla pasado por encima de la cabeza”. Y sentenciaba el ‘Divino’: “El segundo gol se ha producido llegando la pelota desde un out de esa clase que no fue castigado como debía”.
Algo de razón llevaría por tanto el bueno de Tin Bosch, que aun así no se libró de una sanción de tres meses sin poder jugar, lo que le hizo despedirse de la temporada y de compromisos con la Selección para los que ya estaba citado. Y cierta responsabilidad tendría Andrados, cuando recibió otra suspensión, de 15 días sin arbitrar, más una multa de 50 pesetas. En conclusión, que el Espanyol hizo una vez más historia y constató que, desde 1929, las polémicas le acompañarían en LaLiga.




