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AJAX 1 - REAL MADRID 2

Tres asas: VAR, Vinicius y Asensio

Una genialidad del brasileño y la salida providencial del balear le sacaron de un gran apuro. El videoarbitraje le quitó un gol a Tagliafico. El Ajax, enérgico y atrevido, no mereció perder.

Agarrado al VAR y a Vinicius sorteó el Madrid un partido minado en Ámsterdam. Hace tres años que el equipo siente que nada malo puede sucederle en la Champions por mucho que se empeñe. Y esta vez se empeñó. Encogido, sin la pelota, superado en casi todo por un equipo aferrado a su juventud y a un pasado que le obliga, acabó ganando sin explicarse cómo. Eso sí, reafirmó que Vinicius ya forma parte de sus cimientos y está para todo y que Bale no está para casi nada.

Hay un efecto memoria en el fútbol y se aprecia claramente en el Ajax, que con jugadores notablemente inferiores a los de sus buenos (magníficos) tiempos se siente con el legítimo derecho de salir a dominar los partidos como entonces. Faltan cocineros pero queda la receta. Lo sufrió el Madrid, que creía estar en la fase final de su recuperación: primero trató de que no se le fuera la gente, después procuró ilusionarla y ahora pretende convertir en posible lo imposible. No es el caso de la Champions, donde se siente eterno aspirante al trono, pero su partido en Ámsterdam no ahuyentó el peligro de regresión.

El Ajax, impetuoso, con una presión feroz y ese fútbol ancho, rápido y profundo que, al menos en intención, queda de la era Cruyff, se echó sobre un Madrid impreciso, cobardón, desbordado casi siempre. Previendo el asalto, Solari se inclinó por Reguilón, porque con Marcelo ahora no le salen las cuentas: lo que vende en ataque ya no compensa lo que regala en defensa. Y dos arrancadas del lateral canterano y otra de Vinicius, la banda Sub-23, le sacaron fugazmente de ese primer apuro. El brasileño acompañó su escapada con un zapatazo repelido por Onana. Fue la mejor ocasión de un Madrid inferior y agobiado.

Faltó Varane y sufrió Nacho, Ramos resistió y quedaron muy lastimados los laterales por Ziyech y Neres, extremos de corte clásico, con desborde, iniciativa, velocidad y amplitud de miras. Y por delante de ellos asomó Tadic, un extremo que le ha cogido gusto a la portería. Tanto que Ten Hag se atreve a ponerle de nueve en los partidos de la verdad. Lo hizo ante el Bayern y repitió ante el Madrid. Incomodó muchísimo a los centrales de Solari entrando y saliendo de su zona de influencia. Y de ahí en adelante nada funcionó. No trajeron oxígeno ni Modric ni Kroos, le quedó demasiado trabajo a Casemiro y Bale no auxilió a Vinicius, la única vía de escape, ni se prestó a la causa defensiva como suele hacerlo Lucas Vázquez.

Asensio cambió el partido

Asediado y esposado, el Madrid vio como un remate de Tadic golpeaba en el palo y Courtois hacía un milagro ante Ziyech. Y casi de inmediato, el VAR acudió al rescate del belga, que rechazó mal un remate de De Ligt, aprovechado por Tagliafico para marcar de cabeza. Skomina entendió, con buen criterio, tras acudir a la pantalla, que Tadic obstaculizó al portero desde una posición de fuera de juego. El Madrid no captó el mensaje. Aceptó su reclusión y sujetó hasta el descanso el empate con pinzas, sometido por un equipo muy superior en energía, colocación, entusiasmo y convicción y salvado por la meticulosidad reglamentaria de Marciniak, el árbitro de la pecera. Su único brindis fue por el estreno del VAR.

La segunda mitad le quitó gas al Ajax y sufrimiento al Madrid, que poco a poco fue encadenando posesiones largas y alguna oportunidad (un disparo de Benzema fue la más clara). Pero del lío le sacó un acción individual, explosiva, vertiginosa de Vinicius, que le tiró un desmarque a Reguilón, alejó a Mazraoui a toda pastilla y en el área fue recortando con paciencia hasta que Benzema anduvo en posición de disparo. El derechazo del francés fusiló a Onana y a un Ajax incapaz de explicarse cómo había llegado hasta allí tras haber firmado una hora magnífica.

Solari metió a Lucas para darle un apoyo a Carvajal y Asensio relevó a un tocado Benzema. Mejoró el Madrid. La persistencia del Ajax le dio para empatar, en jugada que inició un extremo, Neres, y remató otro, Ziyech, pero con Asensio encontró el equipo de Solari cierta respuesta. Dos disparos suyos preludiaron el gol, en preciso envío de Carvajal y remate a puerta vacía del balear. Y así se trajo el Madrid un buen resultado y una mala conciencia.