RIVER-BOCA

El Fondo Sur del Bernabéu para Boca y el Norte para River

Sólo se darán 5.000 entradas a cada club para vender en Argentina, 50.000 más para los argentinos residentes en España, 10.000 para público en general y 5.000 para patrocinadores, compromisos, FIFA, UEFA, RFEF, CONMEBOL y Real Madrid.

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF), por delegación expresa de la Confederación Sudamericana, organizará el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores. La primera propuesta de la RFEF, de acuerdo con el Real Madrid, es darle a cada club, Boca y River, un máximo de 5.000 entradas para su venta en Argentina. Un cupo máximo de 50.000 se quieren poner a la venta en España para los argentinos residentes en nuestro país, que podrían comprar sus boletos de forma preferente acreditando la condición de residentes en nuestro país. Alrededor de 10.000 para el público en general, que se pondrán a la venta directamente en las taquillas del estadio Santiago Bernabéu y a través de Internet, con el proveedor tecnológico que trabaja habitualmente con el Real Madrid, y 5.000 a repartir entre los patrocinadores, compromisos, FIFA, UEFA, CONMEBOL,RFEF y Real Madrid. Si se cierra finalmente el acuerdo, la venta comenzará este mismo domingo, dentro de 48 horas.

Un máximo de 10.000 personas podrán viajar con entrada asegurada desde Buenos Aires. La organización les reserva los dos fondos del estadio Santiago Bernabéu. Los argentinos de Boca que compren su entrada al club serán ubicados en el Fondo Sur del Bernabéu, mientras que los que la compren a través de River Plate irán al Fondo Norte. De esta manera se separará a los aficionados que viajen desde Argentina, aunque no será tan fácil hacerlo con el resto de los seguidores, los que adquieran su entrada bien en las taquillas del estadio o bien por Internet.

A Boca y River ya le han dicho que le van a dar 5.000 entradas por motivos de seguridad para vender en Argentina y ambos clubes han mostrado su rechazo porque creen que esto les puede generar problemas de orden público y están dispuestos a plantarse para no jugar, amenazando con no venir a España.