Este año es más Barça

Noche con aroma de vieja Copa de Europa. El viejo Giuseppe Meazza del ambiente electrizante, la fina lluvia de Milán. Sólo la camiseta rosa del Barça chirriaba entre tanta liturgia. Y el Inter tampoco era el Grande Inter (Spalletti anunció que querían el balón y lo tuvieron el 31 por ciento…), pero la historia también pesa y sus jugadores están obligados a ponerle pasión. Contra ellos, y con Messi todavía en la grada, el Barça informó de que este año no tiene planes de derrumbarse en los grandes campos. Asoma un equipo más fuerte que ha añadido el talento de Coutinho y el toque de Arthur a sus prestaciones habituales... 

En Milán, sin embargo, pareció estar sorprendentemente peleado con el gol. Después de meter 15 en los últimos cinco partidos, se secó frente a Handanovic hasta que a Valverde, que últimamente toca en oro todo cambio, se le encendió la bombilla y llamó a Malcom, que estaba en el rincón de los olvidados. El brasileño sacó ese cañoncito que es lo mejor que tiene en el repertorio y pareció cerrar el partido. Pero el Inter, que este año ya ha levantado varios partidos a última hora, sacó corazón y empató. Su gente lo celebró como una victoria. Desde la grada, atentamente, miró todo con atención Messi. Perdido en Roma el pasado abril, en febrero llegará su turno. Este año tiene equipo.