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¿Qué fue de Schuster?: El ángel rubio que pasó de rival en rival

FÚTBOL

¿Qué fue de Schuster?: El ángel rubio que pasó de rival en rival

¿Qué fue de Schuster?: El ángel rubio que pasó de rival en rival

El alemán fue un centrocampista de clase con mucho recorrido en los grandes del fútbol español. Pasó por varios banquillos de LaLiga y ahora, está en medios.

Con un carácter indomable, Bernd Schuster causó sensaciones para todos los gustos en España. Campeón de la Eurocopa de 1980 con Alemania, combinado al que renunció por su familia, tuvo un paso muy sonado por el fútbol español tras vestir las camisetas de los tres grandes de LaLiga: Barcelona, Real Madrid y Atlético. Todocampista con una calidad exquisita, colgó las botas en el Pumas de la UNAM en 1997 para pasarse al mundo de los banquillos, donde se le pudo ver por última vez en 2014 al frente del Málaga. Ahora, se ha pasado al mundo de las ondas, siendo comentarista deportivo en la radio. 

Bernhard Schuster (Augsburgo, Baviera, Alemania, 22 de diciembre de 1959), conocido popularmente como el 'Ángel Rubio', se formó como futbolista en las categorías inferiores del Augsburgo. En 1978 dio el salto al fútbol profesional fichando por el Colonia, que le sirvió de trampolín para la selección alemana y para dar el salto a LaLiga española, donde su fuerte temperamento nos dejó momentos inolvidables. 

Con sólo 20 años, se convirtió en una pieza clave del combinado alemán siendo protagonista en la Eurocopa de 1980, dónde la Mannschaft consiguió proclamarse campeona del Viejo Continente. Sería sus últimos minutos disputados con la camiseta de Alemania puesto que no podría disputar la Copa del Mundo de 1982 al estar lesionado y se negaría a ir convocado para un amistoso ante Albania un año más tarde de la cita mundialista debido al nacimiento de uno de sus hijos. 

En 1980 aterriza en la Ciudad Condal pasando a formar parte de un Barça dirigido por Kubala y en el que compartiría vestuario con jugadores de la talla de Quini o Maradona. Un año después de su llegada, sufrió una grave lesión tras un dura entrada del exjugador del Athletic Goikoetxea que le mantuvo alejado de los terrenos de juego. Vistió la azulgrana hasta 1988, siendo el motor del Barcelona en la consecución de los ocho títulos que ganó el cuadro catalán en aquellos años: una Recopa de Europa (81/82); una Liga (84/85); tres Copas del Rey (80/81, 82/83 y 87/88);  dos Copas de la Liga (82/83 y 85/86); y una Supercopa de España (83/84). Durante sus últimos años como culé, su relación con la directiva empeoró. A nivel individual ganó dos Balones de Bronce (1982 y 1985). 

El momento clave en su salida fue la 'espantá' en la final de la Copa de la UEFA en Sevilla. El exzulgrana fue cambiado en la recta final del encuentro entre el Barcelona y el Steaua de Bucarest y se marchó al hotel donde vio por televisión la tanda de penaltis en la que fue eliminado el Barça. Aquel suceso sentenció salida. "Ni por un minuto pensé que tenía que irme. No quería irme. Era feliz. Pero esa respuesta no les gustó (a la directiva). Llegaron a decir que no estaba bien de la cabeza... Cosas desagradables. Llegamos a los juzgados. La siguiente temporada me quedé sin jugar. No me inscribieron. Entrenaba cada día pero el fin de semana me quedaba en casa", destacó el excentrocampista en una entrevista con TV3 hace unos meses. En el conjunto del Camp Nou jugó casi 300 partidos y dejó más de 100 goles con la azulgrana. 

Tras una temporada en blanco, tomó la decisión de fichar por el máximo rival del Barcelona, el Real Madrid. "Tuve una oferta de la Juventus en febrero, finalizaba la era Platini. Me reuní con ellos en Suiza, pero no me veía ahí, en el fútbol italiano. Me iba libre y me pusieron un cheque en blanco. Querían que fuera el sustituto de Platini. Pero decidí no ir", contaba en la misma entrevista. En la capital española coincidió con la generación de la Quinta del Buitre. Dos temporadas vistió de blanco jugando un total de 88 partidos y firmando 16 goles. Con los de Chamartín ganó dos ligas, una Copa del Rey y una Supercopa de España.

Su salida del Madrid no estuvo exenta de polémica. El club madrileño organizó en 1990 una gira por México y Estados Unidos para aquellos jugadores que no habían sido convocados por sus selecciones para el Mundial de Italia, donde precisamente serían los alemanes, sin Schuster, los que levantaron el título de campeones del mundo. El exfutbolista se negó a ir a aquel viaje después de que el club no permitiese que su familia le acompañase. Este hecho desencadenó la ruptura entre el exjugador y la entidad madridista. A principios de junio de ese mismo verano, Ramón Mendoza y Schuster llegaron a un acuerdo para que quedase desvinculado del club y obtuviera la carta de libertad quedándose sin equipo varios meses.

Esta situación fue aprovechada por Jesús Gil, en aquel entonces presidente del Atlético de Madrid, eterno rival del Real Madrid, que se hizo con los servicios del mediocentro en pleno mes de octubre con la temporada ya en marcha. Con 30 años, Schuster llegaba al Atlético para cubrir durante tres campañas las necesidades en la sala de máquinas rojiblanca. Durante su etapa en el Manzanares, ganó otras dos Copa del Rey en 1991 y 1992, destacando esta última en la que el Atleti gana en la final frente al Madrid con un golazo de falta con la firma del alemán. Una diana cuanto menos histórica que se sumaría a las 16 que anotó en los 101 partidos en los que vistió la elástica rojiblanca. Tras su paso por el club madrileño, volvió a su país para jugar en el Bayer Leverkusen. Y, como guinda a su carrera, se marchó al Pumas de la UAM donde jugó 9 partidos hasta colgar las botas en 1997.

En el mismo año de su retirada, se sacó el título de entrenador estrenándose en el mundo de los banquillos en el Fortuna de Colonia. Un año más tarde dirigiría durante una temporada al equipo en el militó como jugador en 1978, el Colonia, hasta que decidió volver a España donde entrenó al Xerez CD. Con el cuadro andaluz estuvo a punto de conseguir el ascenso a Primera.

El FC Shakhtar Donetsk y el Levante fueron los siguientes equipos en los que tomó las riendas en los años siguientes. Pero, sin duda su mayor éxito como entrenador lo vivió con el Getafe, equipo en el que está durante dos temporadas (2005-06 y 2006-07) logrando el pase del club azulón a la final de la Copa del Rey en 2007, lo que le abrió las puertas para disputar la Copa de la UEFA en la temporada siguiente.

Su buena actuación en el Getafe le valió para convertirse en entrenador del Real Madrid en 2008, sustituyendo a Capello. Con los blancos consigue una Liga y una Supercopa de España en su primera temporada. Fue destituido de su cargo en su segunda campaña tras ser derrotado frente al Sevilla por 3-4, después de ser eliminado en dieciseisavos de final de Copa por el Irún y declarar que era imposible que el Madrid ganase al Barcelona en el Clásico del Camp Nou. Juande Ramos fue su sustituto.

En el verano de 2011 se marcha a Turquía para dirigir al Besiktas, pero vuelve a LaLiga dos años después. Esta vez cogió la batuta en el Málaga tras la marcha de Pellegrini del conjunto andaluz. En La Rosaleda vivió sus últimos partidos como entrenador. Fue destituido en 2014 y, desde entonces, se ha mantenido siempre ligado al fútbol pero desde otra perspectiva. Ahora, 20 años más tarde de colgar las botas, se le puede escuchar comentar partidos de LaLiga en Onda Cero.

Envuelto en más de una polémica, Schuster se convirtió en uno de los futbolistas más mediáticos de nuestro país dejando alguna que otra anécdota para el recuerdo de todos aquellos que le siguieron de cerca en su paso por tres equipos entre los que existe una rivalidad muy intensa.

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