MELBOURNE 1 - ATLÉTICO 0

Perdió el Atleti pero Simeone gana a Theo, Caio y Amath

Los tres canteranos brillaron en un Atleti donde sólo Oblak y Tiago eran habituales. El portugués volvió a ser el mejor. El gol del Melbourne, a balón parado. Gris Óliver.

Perdió el Atleti su segundo partido de la gira australiana, el primero en esta pretemporada. Pero ésta ha sido una derrota para no tener en cuenta. Y es que el Atlético que saltó ante el Melbourne Victory era Atleti desconocido. El partido en realidad sirvió para eso que sirven los partidos de verano: lo que los veteranos pueden dar, se sabe, ahora es momento de ver a los nuevos, a los chicos. Simeone los sacó a todos. De su once ante el Victory, sólo Oblak y Tiago eran habituales. El resto, todo chavales. Los Hernández, Santos Borré, Manquillo, Velázquez, Caio o Amath, al fin. Por eso, más allá del resultado, las sensaciones. Simeone se fue del campo con la libreta llena de apuntes. No todos buenos.

En los minutos que Óliver y Borré no aprovecharon (ambos apagados, desconectados, muy perdidos), destacó Juan Moreno y brillaron Amath, Caio y Theo Hernández. Si uno, Caio, tiene presencia en el centro, otro, Amath, es todo desparpajo (y encara, recupera, busca el gol, terminar cada jugada) y el tercero, todo descaro y poderosas cabalgadas por la banda.

Fue una lástima que la gran primera parte de los chicos no tuviera reflejo en el marcador. A punto marcar Amath, después de un pase filtrado (exquisito) de Tiago que atajó el portero Thomas. Tiago que, por cierto, en los 35 minutos que jugó volvió a demostrar lo que ya se sabe: el mejor fichaje de este Atleti es él. Todo presencia, dio otra clase magistral de fútbol, agigantándose en el centro. Cuando él jugó, el Atleti tuvo más ritmo, más intención: no quedaba otra. Con el partido a las 06:00 de la madrugada en España, bajar una revolución era un bostezo, perder un espectador.

Fue irse el portugués y cinco minutos después encajar el Atleti. Si toda la primera parte se había jugado (casi) en campo del Melbourne menos dos zarpazos, una contra de Berisha que acabó con el balón al aire y un lanzamiento de una falta que terminó en la red. La falta, inocente, inocentísima más bien, de primero de párvulos, la hizo Manquillo, en un lateral, a medio camino entre la portería y el córner. Ben Khalfallah la sacó, Lucas se despistó y Ansell batió a Oblak de cabeza.

El Atleti no fue capaz de remontar este gol en una segunda parte en la que, el mundo al revés, fueron saliendo habituales (Saúl, Savic…) y mejoró (algo) Óliver al tener más presencia en el juego. El Atleti tomó el control y el Melbourne se fue apagando por los numerosos cambios. Las 06:00 de España, parecía, empezaban a pesar en Australia más que las piernas o el jet lag. Con dos disparos lejanos de Juan Moreno (gran pierna derecha) y uno de Theoharous que despejó Bernabé (había salido al descanso por Oblak) como únicas ocasiones, lo mejor del partido se había quedado en la primera parte. En esos buenos minutos de Amath, Caio y Theo que Simeone guardará ya por siempre en la libreta de esta gira por Australia. Los tres muy a tener en cuenta, a pesar de la derrota.