El Olympiacos prescinde de Míchel por las bravas
Entre las causas posibles que se venían rumoreando están la pérdida de control de vestuario y el enfrentamiento con el francés Karembeau, director deportivo.


La decisión estaba tomada hacía un mes”, cuentan desde Grecia. Olympiacos sólo trataba de ganar tiempo para encontrar un sustituto de garantías para Míchel, al que el martes despidió tras comunicarlo escuetamente en su web. “Agradecemos la dedicación puesta en nuestro club”, fue la fría despedida hacia el español.
Una relación de casi dos años que ha terminado por explotar, pues no hay razones deportivas como para pensar en un adiós basado en resultados. El equipo del Pireo es segundo en la clasificación a sólo un punto del PAOK, se mantiene vivo en la copa y accedió a las eliminatorias de la Europa League tras ponerles las cosas muy complicadas en la Champions a Atlético de Madrid y Juventus. No, no es por eso.
Tras el empate (2-2) ante Giannina, a principios de diciembre, el presidente del club, el excéntrico adinerado Evangelos Marinakis, montó en cólera por la mala imagen y por ver que el PAOK podía discutirles el título. Los de Salónica, de hecho, habían ganado en Atenas una semana antes.
La excusa para prescindir de un técnico con quien no congeniaba era perfecta y el momento, con las Navidades encima, ideal. Sin embargo, no hubo recambio y la buena racha de cuatro victorias consecutivas de Olympiacos ha convertido la decisión en algo aún más inexplicable.
Problemas.
Sólo las desavenencias entre directiva y Míchel argumentan su marcha. El entrenador había pedido un central tras la lesión de Botía y la retirada de Abidal, pero no llegó. En este punto aparece Karembeu, director deportivo y con quien Míchel mantenía una relación muy distante. Tampoco hubo apoyo del francés. En el vestuario los problemas fueron con Kasami y Afellay. Así, sólo la afición, con un 89% de apoyo según las encuestas, creía en Míchel. Pero eso tampoco gustaba a Marinakis. Le celaba. Y de ahí su decisión.
A su vez, Míchel emitió un comunicado desde su twitter oficial: "Desde hoy ya no soy entrenador del Olympiacos. Ha sido una gran experiencia personal y sobre todo profesional. He tenido la oportunidad de conocer un gran club, una gran liga, unos grandes jugadores y sobre todo una gran afición. Me siento muy orgulloso de haber podido contribuir a la historia de este club con los títulos que hemos levantado en estos dos años. Os deseo mucha suerte”.
El español agradeció el cariño de estos años mediante otro comunicado en su perfil, que expresaba lo siguiente:
"Salgo de Rendi por última vez, acabo de despedirme de mis jugadores y de los trabajadores del club, que durante estos dos últimos años me han hecho sentir como en casa, ha sido imposible contener alguna lágrima. Os voy a echar de menos.
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El fútbol nunca te avisa de cuando llegas ni cuando te vas. Me marcho a mi casa pero me dejo parte aquí. No es para menos. Aquí he sido feliz y me llevo un gran recuerdo. El primero para Darko Kovacevic, quien confió en mí para venir a entrenar al Olympiacos. Inolvidable.
Me voy impresionado por la dimensión de este club, por esta maravillosa ciudad, y este país que me trató como uno más. Agradecido por el apoyo de toda la gente que me he encontrado y que hicieron en El Pireo más sencilla y llena de comodidades. Emocionado también por el recuerdo de los aficionados y las tardes de Karaiskakis, que con sus corazones en la garganta, empujaban a los jugadores hasta las victorias. Aun retumban mis pies con sus cánticos. Cada día igual. Esos que ayer tomando un café cerca de mi casa se pusieron en pie, aplaudiéndome mientras charlaba con mi mujer. A vosotros tampoco os olvidaré. Como no podré hacerlo jamás de igual manera, con todas aquellas personas que colaboraron, trabajaron y se esforzaron para que no echara de menos a mi familia. Aquí os quedáis con mi corazón. Sería una lista tan interminable que no podría acabar… Estela, Roberto, Elvira, Marina, trabajadores del club y gente de mi staff, personal de PAE y Rendi: a todos ellos mi gratitud. Y por supuesto al eterno Koulis Dourekas, que con su aliento y apoyo también ha marcado goles importantes. Todos ellos me enseñaron cómo se quiere a un club. Se acabó pero no olvido. Siempre adelante La Leyenda".