ESLOVENIA 0 - COLOMBIA 1

Colombia gana a Eslovenia con asistencia de James a Ramos

El futbolista del Real Madrid jugó 73 minutos de enganche, siendo otra vez el mejor de los de Pekerman. Oblak, portero del Atlético, fue titular.

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Colombia cerró la gira europea con otra victoria en Eslovenia y las mismas buenas sensaciones que dejó ante EE UU en Londres hace unos días. Clave para ello una vez más fue James Rodríguez, que jugó 73 minutos en la posición de enganche y mostró varios detalles de su incalculable clase, incluido el pase del gol sobre Adrián Ramos cuando finalizaba la primera parte.

La realidad es que Colombia fue mejor y mereció el triunfo. Salió a mandar y ser protagonista del partido el equipo de Pekerman, intenso tanto en la alineación como en el juego como si de un partido oficial se tratase. Estuvo siempre bien parapetado por un doble pivote que empuja con Abel Aguilar y Mejía y se volcó casi de manera natural hacia la banda derecha gracias a Cuadrado, enorme en cada recepción y posterior salida al espacio.

El socio perfecto para ello fue James, centrado y liberado como a él le gusta, inmenso cuando tuvo un metro para levantar la cabeza y pensar, que fue muy a menudo. Ahora que el gran talento de Isco ilumina al Madrid más que nunca, conviene detenerse en la espectacular magia que también posee el zurdo colombiano de Cúcuta. Su primer tiempo fue sencillamente magistral. Flotó entre líneas con inteligencia, inclinó el juego de su equipo hacia la salida de Cuadrado, la más lógica, y respondió con la misma personalidad de siempre cuando hace de líder como en Colombia.

Eslovenia sufría en cada combinación en tres cuartos de campo cafetera, como intuyendo que al primer error lo pagaría. Bien es cierto que salió con peligro cada vez que pudo, sobre todo con la chispa de Lazarevic, y eso puso en aprietos a la defensa rival cuando esas oleadas le cogían despoblada. Pero no fueron demasiadas,la verdad. Colombia siguió combinando y cerca del descanso, cuando la zaga eslovena se despistó por primera vez, como era de prever, James lo castigó filtrando un pase que Adrián Ramos resolvió con frialdad ante Oblak. No había aparecido demasiado el delantero del Dortmund, más escorado a la izquierda, pero, como los buenos nueves, en su primera ocasión rasgó a una Eslovenia pipiola y malherida. 

No cesó en su empeño el equipo de Pekerman, pese a ello. Insistió en su línea de dominio del encuentro y mantuvo incrustado en su campo a los eslovenos, muy sometidos hasta que en los últimos minutos vieron la posibilidad de empatar el encuentro. Los cambios también afectaron a la continuidad del encuentro. Fueron cayendo uno a uno los titulares y, aunque sus suplentes lo intentaron, el ritmo colombiano disminuyó como es lógico. En ese carrusel también entró James, suplido por otro zurdo de oro, el jugador del Oporto Quintero, cuando apenas quedaba un cuarto de hora para el final. No hubo más historia que esa, saber cuánto sería el desgaste del jugador del Madrid, en un choque dominado ampliamente por Colombia, que suma y sigue a lomos de un James espectacular, decisivo y talentoso como de costumbre.