Supercampeón Real Madrid

SUPERCOPA DE EUROPA | REAL MADRID 2 - SEVILLA 0

Supercampeón Real Madrid

Primer título para el Madrid esta temporada y segunda Supercopa en su historia. Doblete de Cristiano y debut de Kroos, que rindió a gran nivel, y de James. Gran partido de Casillas.

Serán las ganas de fútbol (en serio), será el entusiasmo veraniego o será la realidad (tampoco lo descarten), pero el caso es que la Supercopa nos pareció un partido estupendo, entretenido, interesantísimo. Para mayor gloria del Real Madrid, también conviene decirlo. El equipo de Ancelotti ha logrado el segundo título superlativo de su historia. Y llegarán más, no es difícil preverlo. Lo que no gane este Madrid por inercia lo ganará por talento. No me tapo: hablo de Ligas (si no se aburre) y Champions.

La presentación no decepcionó a nadie. A los tres minutos, Cristiano la pegó mordida, pero el tiro fue a puerta. Según se vio, también él tenía ganas de fútbol en serio. A los once fue Bale quien compró boleto; el rebote en un defensa envenenó el disparo. Poco más tarde, el galés remató 'tipo Cruyff' (espuela voladora) un buen pase de James. El Madrid dominaba, plagado de alternativas, de ganas de jugar.

El Sevilla contestó con una ocasión firmada por Vitolo, pura escuela canaria; hay recortes que habría que honrar con olés. Era lo único posible en un equipo que empleaba la mayoría de sus fuerzas en achicar agua. Es un buen equipo el Sevilla, y cuenta con un buen entrenador (aunque poco querido), pero su reino es de este mundo. Su opción (remota) eran los despistes defensivos del Madrid, defecto común en todos los equipos que emplean toda su energía en atacar.

La verdad es que el Madrid actual es un equipo que da gusto verlo. Da un poco de pudor ser rico, pero una vez asumida esa condición se puede disfrutar mucho. Lo recomiendo. El dinero, digo. Si no es James, es Cristiano, si no es Bale, es Benzema. Y si no entra en juego la delantera, hay ocasión de disfrutar de Kroos, o Modric, o Carvajal, o de Ramos. Hasta Coentrao, homo sapiens ciclotímico, estuvo acertado (tiene el talento adherido a su caos interior).

Lo de Casillas es otra historia. Lucha contra sus propios fantasmas y contra algún otro. Dejó paradas de mérito, alguna salida taquicárdica y la sensación general de que tiene buena relación con los dioses del cielo (lo de siempre, por otro lado). La conclusión hará daño a su detractores: el infierno puede esperar.

Cristiano avisó en el 26', con pase de Benzema y apertura de Kroos. El gol es hijo del control, dicen los sabios. En esa oportunidad, Beto evitó el gol. No pudo hacerlo poco después. Bale centró desde la izquierda (su banda) y Cristiano remató con la derecha mientras se merendaba a Fernando Navarro. Si el portugués ya impresiona en condiciones normales, cuando está bronceado el impacto se multiplica. Tarzán (Weissmuller) no debía causar más impresión.

Cristiano volvió a marcar nada más comenzar la segunda mitad. Se repitió la entente: Kroos, Benzema y Cristiano, esta vez con la zurda. Siempre se ha dicho que si Alemania y Francia se entienden (algo que ocurre rara vez), dominan el Continente. La aportación de Portugal, en este caso, completó la jugada.

El Madrid despejó algunas dudas. La acumulación de ingenio no genera problemas (todavía) y el físico no es cuestión que deba preocupar. Las segundas partes también son blancas. Ni siquiera en eso fue superior el Sevilla. Habrá mejores partidos para juzgar a Krychowiack, Denis Suárez o Iago Aspas. A Alberto Moreno no habrá otra ocasión de verlo con el chándal del Sevilla. Poco antes del partido se confirmó su traspaso al Liverpool. Por eso se despidió entre lágrimas.

Al final, Casillas levantó la segunda Supercopa del Madrid. Todo está en orden. El dinero no proporciona la felicidad, pero permite una sensación muy parecida.

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