Un portero que cumple condena firma por un club brasileño
Bruno Fernandes, exjugador del Flamengo, fue condenado en 2013 a 22 anõs por asesinar a su pareja sentimental. Ahora podría alternar la cárcel con el fútbol.
¿Merece el exportero del Flamengo una segunda oportunidad ? Esta es la pregunta que hacía la prensa brasileña a la afición. Bruno Fernandes, condenado a 22 anõs de prisión por el asesinato de Eliza Samudio, ha firmado un contrato con el club Montes Claros FC, un equipo de segunda división del estado de Minas Gerais, Brasil.
El jugador ha firmado un contrato por 5 años con un salario de 1.430 reales (unos 450 euros) y una multa de recisión de R$ 2,86 milhões de reales (893.000euros). Según informa el diario O Globo el abogado del jugador, Francisco Simim, explica que “la ley concede el beneficio del trabajo a pesar de tener un régimen cerrado siempre que el jugador esté escoltado”.
Bruno está detenido desde julio del 2010 después de ser visto en uno de los mayores escándalos del futbol brasileño. Eliza, amante de Bruno, tenía 25 anõs y era la madre del hijo recién nacido del portero titular del Flamengo que en aquella época no reconocía la paternidad. El cuerpo de la mujer desapareció en 2010 y nunca fue encontrado.
En marzo de 2013, el exportero del equipo con más aficionados de Brasil fue considerado culpable por el homicidio triplemente calificado, secuestro y detención ilegal. Según el Tribunal de Justicia de Minas Gerais todavía no han tomado la decisión sobre la solicitud.
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El tribunal afirma que mientras Bruno esté en régimen cerrado solamente podrá trabajar en la cárcel. Y solo en enero de 2020 el jugador podrá tener derecho a régimen semi abierto. Por otro lado, el abogado del jugador, Simim, afirma que “la ley concede el beneficio del trabajo todavía con régimen cerrado, siempre que el jugador esté escoltado. Podría salir para entrenar y volver a la cárcel”. Según Simim “el jugador tiene muchas ganas y está muy emocionado con la posibilidad de volver a jugar al futbol”.