La reacción debe ser Real
En el partido de esta noche en Cornellà-El Prat (22:00 C+ Liga / GolT) se juzgará el buen progreso que lleva el equipo perico y las consecuencias del eurofiasco ‘txuri-urdin’.


Podría haber sido tranquilamente Javier Aguirre el entrenador que ayer apeló al “rigor defensivo” y a “recuperar la intensidad” a marchas forzadas para el encuentro de esta noche, pues esas dos han sido las principales obsesiones del Vasco en su primer año al frente del Espanyol. Pero, casualmente, quien exige a su equipo solidez y vigor es Jagoba Arrasate, preparador de la Real Sociedad. Discursos cambiados pero un objetivo común en Cornellà-El Prat: una victoria que certifique la reacción y que ahuyente los apuros.

Para el Espanyol, esos tres puntos de esta noche supondrían la confirmación de ese “progresa adecuadamente” que se vio el pasado domingo en Vallecas, con un 1-4 tan abultado como fruto de la superioridad numérica durante una hora. Repetirá Aguirre con su defensa, reforzará el centro del campo con el retorno de Víctor Sánchez tras cumplir sanción (de la que vuelve a estar a una amarilla) y arriba muy probablemente repetirá con la pareja Sergio García-Córdoba, auspiciada en bandas por Stuani y Simao.
El ‘cuate’ Vela. Aguardan los pericos con frescura a una Real que llega a la cita mucho más fatigada tanto física como anímicamente. Esto último les puede lastrar, pues la estrepitosa goleada del miércoles en Ucrania de manos del Shakhtar Donetsk (4-0) certificó su eliminación de una Champions que pasó de sueño a pesadilla.
Con el retorno a Europa como nueva motivación, Arrasate deberá elegir entre quienes menos hayan acusado el cansancio entre semana. Uno de ellos será Carlos Vela, compatriota de Aguirre y un cuate (como diría el técnico perico) que viene de hacer cuatro goles la pasada jornada.
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La velocidad, un arma mucho más peligrosa que la posesión
Sobre la Real Sociedad de Arrasate se apunta que tiene querencia por el esférico. Pero el Espanyol debe tener muy en cuenta hoy este dato que desmonta el mito: los txuri-urdin han tenido menos balón que su adversario en sus cinco últimas salidas. De esos partidos, la Real ha sido capaz de ganar uno —ante el Valencia, en Mestalla—, de empatar otro (Valladolid) y de perder tres. Así que Arrasate apuesta mucho más por la velocidad que por el control cuando juega a domicilio, como esta noche.



