En Alcoy se inventaron las aceitunas rellenas
El secreto es el agua con el que se tratan las aceitunas en el proceso de elaboración. Y es que el agua dura (rica en cal) de Alcoy hace que las aceitunas adquieran su textura.

Hay tres cosas por las que la ciudad de Alcoy es conocida en toda España: la moral del Alcoyano, los Moros y Cristianos y las aceitunas rellenas de anchoa, una tapa típica en los establecimientos alcoyanos desde principios del siglo XX. Pero fue un empresario procedente de la otra industria importante de Alcoy, la textil, quien industrializó el proceso de rellenado y envasado de la aceituna rellena de anchoa: Cándido Miró Rabasa, fundador de Aceitunas El Serpis.
Fue en 1926 cuando Miró comenzó la expansión de una empresa que, en la actualidad, es puntera en el territorio nacional. Además, desde hace dos temporadas, es uno de los patrocinadores del Alcoyano, aportando una cantidad cercana a los 20.000 euros a las delicadas arcas del equipo blanquiazul. Además, El Serpis también es uno de los principales anunciantes del piloto de motos alcoyano, Nico Terol, quien esta noche estará en el Bernabéu apoyando a su equipo.
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Pero, ¿por qué en Alcoy se fabrican las mejores aceitunas rellenas si allí no hay ni olivos ni anchoas? El secreto es el agua con el que se tratan las aceitunas en el proceso de elaboración. Y es que el agua dura (rica en cal) de Alcoy hace que las aceitunas adquieran la textura por las que son famosas.
La otra tradición que popularizó la ciudad de Alcoy son los desfiles de Moros y Cristianos, que recorren la ciudad en San Jorge, el día 23 de abril. Recordado en la ciudad fue la celebración de un gol que elaboraron los alcoyanos Molina (ahora en el Betis) y Juli (Alcorcón) en el Villamarín, con el Elche, el día de San Jorge. Ambos lo celebraron imitando un desfile.



