Cristiano es de oro

Barcelona 2 - Real Madrid 2 | La contracrónica desde el lado blanco

Cristiano es de oro

Cristiano es de oro

Hasta la explosiva Jennifer López, que estaba de concierto en la capital de España luciendo orgullosa junto a su hijo su camiseta del Madrid, gritó eufórica los goles de Cristiano. Sólo Messi evitó otra hazaña blanca. Hay Liga...

160 goles-155 partidos. Cristiano, héroe y amo del gol. Siempre ÉL. Orgullo de acero, como sus músculos pulidos en sesiones interminables de trabajo y esfuerzo innegociable que por fin tiene premio para El Coloso de Funchal. Se encontraba con el hombro izquierdo machacado (como el mítico Pirri en aquella final de la Recopa ante el Chelsea), las energías al límite tras un esfuerzo sobrehumano y un Camp Nou en estado de euforia desatada por ese 2-1 que les ponía en la estratosférica barrera de los 11 puntos. En ese instante de dudas donde los mediocres se esconden y los gigantes emergen, irrumpieron Özil y Cristiano. El alemán, que premió la confianza de Mourinho con una actuación digna de un mago, se inventó una asistencia que sirvió para homenajear las que hacía Earvin Magic Johnson, presente en el palco de invitados. Cristiano, mordiéndose el labio por el dolor agudo que sufría por ese hombro salido de su hueco natural, encaró a Valdés y firmó el doblete del 2-2, el gol de la esperanza, el gol que reabre una Liga y rescata la mayor rivalidad jamás conocida en el mundo del fútbol. Cristiano replicaba así a Messi, otro megacrack que está necesitando tirar de lo mejor de su repertorio para poder plantar cara al 7 madridista. El 2-2 no te da la gloria de la victoria, pero te concede credibilidad y jerarquía. Cristiano es el timón, la proa y la popa del barco de Mourinho. Su ambición, su garra y su compromiso (¡ayer bajó a defender la última jugada del descuento pese a su lesión!) le han puesto ya en el Olimpo del Mejor Club del Siglo XX. Anoche volvió a sumar méritos para recibir ese Balón de Oro que se está currando más que nadie. Cristiano, obrigado por todo.

Perdonaron. El Madrid siempre fue un club señor, pero a ese valor intrínseco de sus 110 años de historia hay que unir el de la misericordia. Ya van varios partidos en los que sus jugadores perdonan la vida al enemigo cuando lo tienen en la lona. El millón largo de madridistas que hay en Cataluña aún se tiran a estas horas de los pelos con esa doble acción de Benzema y el rechace posterior de Di María. Si el Madrid se hubiera puesto 0-2, los de Mou hubiesen devuelto el 2-6 de 2009...

Ferreiro, sibilino. Con una insinuación sagaz y certera, dijo Mourinho mucho más de lo que yo pueda reflejar en diez páginas de AS. Lo del tema arbitral no es nuevo. Ferreiro dejó que Busquets siguiese en el campo aunque hizo oposiciones para tres amarillas, no castigó el penalti a Özil (la tele cazó la acción de Mascherano en una inequívoca toma trasera) y hasta vi adelantado a Pedro en la acción del 1-1, que llegó por un error inexplicable de Pepe. Luego hubo un posible derribo del propio Pepe a Iniesta, pero mi paisano exageró la caída y la tele no dejó ninguna imagen que demuestre que le pisó. Conclusión: Ferreiro remó en la dirección habitual en los tiempos que corren, la que va a Las Ramblas y se aleja de Cibeles...

Casillas, ¡vamos!. Como no soy dudoso y el propio Iker es su mejor crítico, seguro que él me entenderá si le digo que debe rescatar ese duende protector que parece haberle abandonado. Messi tiró muy bien la falta, pero a Casillas le he visto parar decenas de lanzamientos iguales. El propio Palop le rebañó en el Pizjuán a Leo un envío más complicado todavía. Iker es el número uno, pero necesita ser de nuevo el portero de los milagros, el portero que gana partidos. Iker, te necesitamos.

Fe y honor. Los 660 vikingos presentes en el Camp Nou (encabezados por Toñín El Torero y Dani, El Yeti de Navacerrada) regresaron a casa orgullosos de su Madrid, que lleva diez goles en sus últimas cinco visitas allí. Tito está resoplando todavía...