Mourinho-Ramos: relación de alto riesgo
Ambos chocan, pero el sevillano quiere seguir aquí


La relación entre Mourinho y Ramos atraviesa una etapa glacial. Desde el partido de hace dos semanas en el Pizjuán, sus diferencias personales y profesionales han aumentado. El entorno del técnico aclara que la suplencia del internacional ante el City fue "por razones técnicas y tácticas, no un castigo". De hecho, argumentan a favor del portugués que éste le dijo en el descanso a la cara: "Sergio, no te veo bien". Sin embargo, en las encuestas efectuadas por los medios tras esa derrota en Sevilla, Ramos era de los cuatro que salvaba la afición por su rendimiento (Mou afirmó que en el descanso hubiera quitado "a siete").
Mourinho decidió al día siguiente del partido del Pizjuán que Ramos sería suplente ante los ingleses. Avisó a Varane de que estuviese preparado porque iba a jugar de inicio ante Tévez, Dzeko, Silva y compañía. El entorno de Ramos trasladó el malestar del jugador, consciente de que era castigado por su entrenador por haber dicho en la zona mixta de Nervión: "Aquí ganamos todos y perdemos todos". El enfado del sevillano llegó a tal extremo que ese martes de Champions se lo dijo a la cara a Mourinho. Le espetó que él había salido en defensa de sus compañeros, como hace siempre. "Sergio actúa a menudo como primer capitán", explican dentro del equipo.
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Mou apenas replicó a Ramos por la tensión de la conversación. Mantuvo su decisión y jugó Varane de titular. Pasados cinco días, el técnico incluyó a Sergio en el once de Vallecas, lo que confirmaba que la decisión fue disciplinaria y no deportiva. El jugador ya dijo tras el triunfo ante el Rayo que él las cosas "de familia" las resolvía "de puertas adentro", en otro mensaje al portugués.
El jugador es una debilidad del presidente y las encuestas que maneja el club siempre le sitúan entre los más valorados por la afición, junto a Casillas y Cristiano. Algunas voces apuntan que la convivencia entre Mou y Ramos podría ser insostenible más allá de esta temporada, pero el sevillano tiene cuatro años de contrato y quiere cumplirlos. Falta saber qué decisión tiene tomada Mourinho al respecto



