Una prueba de entereza
Tras caer en Madrid, el Barça recibe a un Valencia que sumó ante el Real


El Camp Nou vivirá esta noche una prueba de entereza por parte de dos equipos que deben de recuperar sensaciones. Por un lado, el Barcelona, que ya sufrió en Pamplona, espera recuperarse de la derrota en la Supercopa ante el Real Madrid. Un triunfo hoy no sólo serviría para recuperar autoestima y alejar fantasmas, si no que, además, permitiría a los barcelonistas afrontar el parón de la Liga con una ventaja de 5 puntos (por lo menos) ante su más directo rival.
El Valencia vive también una situación similar. Empezó la Liga empatando en el campo del Real Madrid, pero luego se dejó empatar en casa por el Deportivo un encuentro que dominaba por 3-1 con lo que todas las expectativas creadas ante el campeón de Liga quedaron en entredicho.
Además, el Valencia tiene una asignatura pendiente en lo que respecta a sus últimas visitas al Camp Nou. Últimamente, siempre ha jugado bien, pero eso no le ha servido para sacar algo de provecho. Le ha faltado constancia y fe en sus posibilidades.
Ocasión para Cesc. Es por eso que el partido se presenta abierto. El Barcelona realizará cambios respecto al once que jugó en Madrid y ahí es donde Fàbregas puede tener una nueva oportunidad de corregir un inicio de Liga que está dejando demasiadas lagunas.
Además de la posible inclusión del catalán, se espera también el debut de Alex Song ante su afición. En el Valencia, Cissoko también apunta a titular para debutar junto a un equipo que vive de Jonas y que sigue confiando en Soldado.
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Jordi Roura, un debutante en el banquillo
Jordi Roura (Llagostera, 1967) tendrá hoy el peso de los focos encima. La sanción de dos partidos a Tito Vilanova le obligarán a debutar como actor principal en el banquillo del Camp Nou. Nunca como hasta hoy, Roura habrá estado tan observado, porque la mala suerte se cebó con él en su época de jugador. Formó parte de la primera plantilla que dirigió Cruyff, pero tan sólo llegó a disputar 10 partidos en dos años debido a una grave lesión de rodilla que sufrió jugando la Supercopa de Europa ante el Milan de Sacchi. Con 25 años se le cerraban las puertas del fútbol de alto nivel. Tras su lesión, Roura se convirtió en un estudioso del fútbol y se incorporó el año pasado al equipo de ojeadores con Guardiola tras diversas experiencias en el fútbol base. Tito confía ciegamente en él.



