100 para la posteridad

Granada - Real Madrid | La contracrónica

100 para la posteridad

100 para la posteridad

El Granada mereció mejor botín ante un Madrid resacoso y con suplentes en estado de 'desgracia'. Pero el infortunio tumbó al equipo de Abel y permite al Madrid soñar con un récord para la historia. Llegar a 100. Nadie lo logró jamás.

Gol sin fiesta. No me escondo. El gol en propia puerta de David Cortés es el primero en la historia de mi amado Real Madrid que no celebro. Primero, porque el Granada tiene todas mis simpatías y me parece un equipo admirable en todos los sentidos. Segundo, porque el Madrid no se hizo acreedor de tanto botín. Mourinho intentó ser generoso con los suplentes y olvidó que algunos han hecho oposiciones para disfrutar de semejante condición. Lo de Sahin y Kaká es digno de estudio. Les dan la oportunidad de dar un puñetazo en la mesa y lo que hacen es dar un puñetazo al escudo del Madrid con su abulia y desinterés. En el Bernabéu no queremos gente así. Que llamen a sus agentes y se busquen equipo. Algún pardillo hasta puede que pique y pague por ellos

No hay Plan B. Otra cuestión preocupante es que el Madrid no tiene un segundo equipo de garantías. Quitando a Adán (tuvo acciones meritorias, sobre todo con sus puños), a Albiol (enorme profesional), Varane (el francés es el futuro) y Granero, vi a mucha gente que no entendió el mensaje de apuntalar la Liga de los Récords. Pero la fortuna y el destino se pusieron de parte del brillantísimo campeón de Liga, que ganó, y al final eso es lo que vale cuando repasemos los libros de historia.

Todo a 100. El Madrid podrá firmar en el Bernabéu la mejor puntuación de la historia de esta Liga. Vencer al equipo del gran Caparrós significará llegar a los 100 puntos. Algo que ni el sobrevalorado Barça de Pep ni el glorificado Messi podrán contar a sus hijos. Llegar a 100 es pasar a la posteridad. El Madrid busca récords colectivos, que dignifican el trabajo del equipo. Al Barça le quedan los premios individuales. Como en los viejos tiempos. En 1979, el austriaco Krankl metió 29 goles con la camiseta azulgrana y su Pichichi fue sonado. Pero la Liga la ganó el Madrid. Se conforman con objetivos secundarios. Así me gusta más. El Barça con su triplete (sin Liga, sin Champions, sin entrenador) y el Madrid con su Liga 32ª. Como debe ser.

Cristiano & Messi. El efecto Godall es imparable. En dos meses vimos al argentino meter ocho goles de penalti, más los tres en Champions. Es bueno llorar para obtener premio. Así gana Messi, pero pierde el Barça. Todo para él en ese afán por fastidiar a Cristiano. Pero el portugués es tan grande que en Cibeles fue de los más felices en la fiesta. Su alegría pasa por ser amado por el Bernabéu y levantar Ligas y Champions. Esto llegará en Londres en 2013. Cristiano, sé que eres capaz de meter seis al Mallorca y ganar la Bota de Oro. Pero no te hace falta. El madridismo te quiere. Eres nuestro Balón de Oro...