El Bayern se hunde antes de la visita del Madrid

Bundesliga | Bayern 0 - Mainz 0

El Bayern se hunde antes de la visita del Madrid

El Bayern se hunde antes de la visita del Madrid

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Empató sin goles y Schweinsteiger creó dudas en cuanto a su posible titularidad.

Heynckes lo anunció en la previa. Haría cambios para reservar fuerzas para la Champions. Y aun así aguantó la alineación hasta el último momento, hasta saber que el Borussia había podido con el Schalke (1-2) y que la Liga, ahora sí, estaba perdida. Ribéry, Lahm, Luiz Gustavo y Mario Gómez lo vieron en el banquillo de inicio, entrando Rafinha en el lateral derecho y Contento en el izquierdo para que Alaba jugara en su puesto natural de extremo zurdo (ante el Madrid será lateral).

Pero la prueba real era para Schweinsteiger, que formó junto a Timoschuk después de la avalancha de críticas por su suplencia en la derrota ante el Borussia. Y la superestrella dio la razón a Heynckes. Fue incapaz de influir en el juego en la toda primera parte, actuando casi más como líbero, en una zona alejada del acoso del contrario. Mientras eso ocurría, Kroos (uno de los dos será titular ante el Madrid) se relamía en el banquillo. Sin nadie que manejara el juego y con el Mainz echado atrás para lanzar balones largos al excastillista Szalai, la primera mitad fue un tostón. Y aun sin hacer nada, el Bayern tuvo dos ocasiones: un balón al palo de Timoschuk y un fallo infantil de Olic en un mano a mano. La afición pitó al equipo.

Heynckes reaccionó en el descanso para evitar el ridículo. Metió a Ribéry por Alaba en la izquierda y Robben pasó al centro (Müller a la derecha) para asociarse con él. De ellos dos nacía cualquier jugada de peligro. Pero no era suficiente y además el arreón duró poco. Por eso Heynckes seguía consumiendo dinamita, y en el 60' entró Mario Gómez por Olic.

Con toda la artillería el Bayern mejoró. Hasta Schweinsteiger lo hizo cuando adelantó su posición. Y Robben volvió a su banda. Pero el partido estaba viciado, con el público silbando cada error de los suyos y con el Mainz enardecido por estar a un paso de la meta del empate.

Último suspiro. Al Bayern le quedaban dos cartuchos en los últimos cinco minutos: un disparo de Robben que lamió el palo y un misil de Kroos que obligó a la única estirada seria de Müller. Crecen las dudas para el Bayern antes de la visita del Madrid. La Liga ya estaba perdida, pero ayer también rozó el ridículo.