El sol deslumbrará en la portería del fondo sureste
Y en la del noroeste, en los centros desde la izquierda


Si el frío condicionó el partido del Madrid en Moscú, mañana (con previsión de cielos despejados), los blancos tendrán que lidiar con el sol en el Estadio de Vallecas. La hora del partido (16:00) hará que el astro rey influya en la visión de los defensas y los porteros en algunos lances del juego.
El sorteo de campos inicial tendrá más importancia que la meramente psicológica. El Rayo suele preferir atacar en la segunda parte hacia el fondo noroeste, ya que ahí está la grada donde se ubican los Bukaneros. El otro fondo, el sureste, es el del muro...
A la hora a la que se inicia el partido, el sol estará de cara para el portero en el fondo noroeste (el de la grada de los Bukaneros) sólo cuando le saquen córners desde su derecha. Este problema se acentuará en la segunda parte, con el sol aún más tendido.
Noticias relacionadas
Pero el contratiempo será aún mayor en la otra portería, la del muro, en los primeros minutos de la segunda parte, cuando el sol haya caído pero no se haya escondido aún tras la grada principal. El guardameta tendrá problemas para atajar los balones largos, especialmente los que vengan dirigidos desde las cercanías de esa grada principal por la que se esconde el sol. También habrá problemas para los que ataquen por banda derecha hacia la portería donde se ubican los Bukaneros. Dará el sol, ya bastante bajo, hasta el final del partido. Será algo que los técnicos deberán estudiar para elegir en el sorteo inicial.
Hay un precedente cercano, el 12 de febrero: Rayo-Getafe. Algún jugador del Getafe manifestó a AS molestias con el sol en algunos centros durante la segunda parte (en la portería noroeste). Por su parte, el meta del Rayo Joel, que jugó ese partido, le restó importancia: "En la portería del muro (la suya en la segunda parte) el sol se esconde pronto tras la grada. En la primera mitad (junto a los Bukaneros) sí te da un poco...". De cualquier manera, las condiciones no serán iguales, ya que el sol se esconderá 16 minutos más tarde que aquel 12 de diciembre y también variará sus grados de inclinación.



