Capel cerró la reacción con un golazo en el 93'
Decisivo tanto para seguir optando al primer puesto


Mediada la segunda parte, cuando España caía con claridad ante Uruguay y ya pensaba en el consuelo de ser segunda de grupo, ocurrió algo en Burnaby. No se sabe exactamente qué. Una transformación. Una conjura. La furia, como lo llaman algunos.
Apareció con fuerza, como respuesta corajuda al hasta entonces pantanoso terreno en el que Uruguay había convertido un choque que resultó excepcional de principio a fin. Y apareció a tiempo, pues permitió que España enderezase un encuentro con pinta de jeroglífico.
El gol del sevillista Diego Capel, nunca antes visto igual en tierras canadienses, desató la locura de la Selección, cuyas posibilidades de pasar primera de grupo se resumen ahora en marcar más goles a Zambia y Jordania que los que les haga Uruguay en los dos próximos partidos.
Como resultado de la prueba de esfuerzo expuesta por los uruguayos, la sensación debe ser de felicidad. No completa, pero sí sin tapujos. Los suramericanos, bastante experimentados como avisábamos en la previa, demostraron tener nivel más que suficiente para sonar con fuerza durante este Mundial y empatar sobre la bocina un partido así es halagüeño.
Alternativas.
Pero sin duda lo que más debe alegrar es ver cómo hay variantes de sobra (esta vez la revolución la formaron Sunny y Adrián López) y, sobre todo, saber que el equipo ya está metido de lleno y en guardia en esta competición.
Quizá esa falta de tensión, esa ausencia del ritmo frenético que acompaña a todo gran evento como un Mundial, fue lo que acusó España nada más salir de los vestuarios. Le pasó en los dos arranques de periodo, aunque más recalcado en el segundo, ya que Uruguay aprovechó la candidez defensiva para ponerse en ventaja en el marcador.
España no se encontraba a gusto, en gran medida por la asfixiante presión en la medular, pero el cansancio uruguayo y la entrada del incombustible Sunny le hicieron crecer. Mata se fue animando, Adrián López encontró el gol en un salto de cabeza y Marcos y Piqué tuvieron el empate.
Ya a la desesperada, con el cuchillo entre los dientes, Capel dibujó una vaselina perfecta que hacía justicia. Era el premio a la furia española. El arrebato sevillista del joven extremo que daba un punto para la esperanza.
Diego Capel: "En el gol le di con la fuerza ideal"
"Demostramos que el equipo tiene orgullo. Tenemos también muchas alternativas. Podemos jugar al toque o con balones largos, que fue lo que finalmente funcionó. En el gol le di al balón con la fuerza ideal. Si le hubiese dado más fuerte es de las que se te va por arriba. En la segunda parte me han llegado menos balones, pero estoy muy contento porque he tenido la suerte de marcar".
Ginés Meléndez: "No estuvimos finos en defensa"
"Ya había dicho que quien cometiese menos errores era el que se iba a llevar el partido. No estuvimos muy finos en defensa, nos metieron un gol y se nos complicó el encuentro. En la segunda parte he metido tres zurdos para tener salida por fuera y por dentro y ellos han estado replegados en busca de una contra. Uruguay ha trabajado mucho, pero creo que hemos sido superiores tácticamente".
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