Protagonizó una huelga de hambre para pedir ayudas
No tiene coche ni teléfono móvil


Carlos Marsá (Madrid, 1-9-1947) nació en el madrileño barrio de Chamberí, en la clínica La Milagrosa. No pasó apuros en su niñez a pesar de ser el cuarto de ocho hermanos. Su padre, Plutarco, desarrolló su vida laboral como registrador de la propiedad, inspector de trabajo y magistrado (estudió ocho carreras universitarias).
El cierre de la Facultad de Filosofía y Letras de Barcelona en la época de Franco obligó a Marsá a viajar a Granada para continuar sus estudios, donde llegó con 19 años. También estudió decoración, y ejerció, y fue director de un colegio mayor. Su carácter de líder le llevó a ser delegado de su clase en Barcelona "a pesar de no ser catalán".
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Carlos Marsá ha dedicado toda su vida a "ganar dinero para invertirlo en el fútbol". No tiene móvil ("no van conmigo"), ni lleva reloj ni tiene coche desde hace 30 años a pesar de poseer el carnet de conducir.
Fundó el Granada 74 en 1974 con la intención de fomentar el fútbol de cantera. También realizó una incursión como empresario del baloncesto en Granada. Gestionó el Covirán desde 1997 a 2002 junto al que entonces era su socio, José Julián Romero. Aquella experiencia les convirtió en enemigo. Marsá llegó a hacer varias huelgas de hambre frente al ayuntamiento para solicitar unas subvenciones para el baloncesto que nunca llegaron.



