El francés se ofreció al Madrid... tarde
En el Bernabeú le confirmaron que Schuster será el próximo técnico


Le bastaron a Wenger 24 horas en la capital, el martes, para dejar casi solucionados algunos de los temas que traía pendientes. El primero de ellos, ofrecerse al Real Madrid de una manera sutil, casi imperceptible para los interlocutores de la entidad del Bernabéu. "Quiero a Cesc como pieza angular de cualquiera de los proyectos que comience, en el Arsenal o fuera... Por eso no quiero que se venda, pero sí podría convencerle de que me acompañe a cualquier sitio". Sus palabras dejaron la puerta abierta para un pack Cesc-Wenger, pero al Madrid ahora sólo le interesa el jugador. Arsene llegó tarde. El técnico sabe que Capello tiene sus días contados, pero el acuerdo con Schuster para que se siente la próxima temporada en el banquillo del Madrid es un hecho. Es cierto que entre las preferencias de Mijatovic estaba Wenger, también Laudrup, pero el club ya se ha decantado por el alemán.
Pero Wenger tenía en su agenda otros asuntos importantes que tratar. El primero, hacer oficial la intención del Arsenal de no quedarse con Baptista. Fue tratando esa cuestión cuando el entrenador y manager general de los gunners conoció que el Madrid tampoco va a ejercer la opción de compra sobre Reyes.
Conocida la noticia, Wenger se reunió en un céntrico hotel de Madrid con los representantes del jugador de Utrera, que siguen siendo Jesús Rodríguez y su hijo, también Jesús, empresarios taurinos y del fútbol que, aun siendo sus agentes, quedaron fuera de la operación que llevó a Reyes al Madrid (fue el intermediario Mariano Aguilar el que gestionó la cesión).
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El técnico francés estuvo reunido hasta las 20:00 horas con la familia Rodríguez y Reyes. Ya conoce la negativa del de Utrera a volver a Londres y se barajan tres ofertas que hay por el futbolista en España (Sevilla, Atlético y otro equipo que aún no ha trascendido).
Más asuntos. Wenger acudió a Madrid acompañado de dos personas del staff del Arsenal. Uno de ellos era Keith Edelman, que ha sustituido a David Dein en el cargo. El otro, uno de los ayudantes del técnico. Los tres cogieron un taxi nada más dejar a Jesús Rodríguez y a su hijo, que cogieron el AVE de vuelta a Sevilla y se dirigieron al restaurante De María, donde se reunieron con un intermediario del Atlético. Luego, el técnico cogió un vuelo a Atenas, donde estaba invitado por la UEFA para ver en directo la final de la Champions.



