El capitán ha resistido el 'asalto' de cinco fichajes en su puesto
Ninguno ha conseguido sacarlo del once inicial


Fue en el verano de 2004 cuando todo se torció para el Madrid. Queiroz había exprimido a su equipo tipo la temporada anterior, ya con Beckham, sin que se ganara ningún título (sólo la Supercopa de España en verano). Fue ahí también donde empezaron los problemas para Raúl. Florentino hizo tres fichajes: Samuel, Woodgate... y Owen. El Balón de Oro inglés fue el primero de los cinco contratados que han asaltado el estatus de segundo delantero de Raúl en la plantilla del Madrid. Han ido pasando los años y ha ido decreciendo su frecuencia goleadora, y a pesar de eso, el siete continúa en el once.
"Poco a poco me han ido alejando del gol". Esta era la reflexión que Raúl hacía a mediados de la pasada temporada. Los tiempos en que Vicente del Bosque le colocó en punta, primero con Morientes y luego con Ronaldo, quedaban demasiado lejos, como cuando formaba pareja con Zamorano. Después de Owen fueron llegando Baptista, Cassano, Robinho o Higuaín, pero ninguno de ellos ha dado mejores resultados (goleadores) que el capitán.
Con Capello. Capello fue el primero que alejó a Raúl de la portería. En la temporada 96-97 lo relegó a la banda izquierda para dejar en punta a Mijatovic y Suker, y a pesar de eso el capitán consiguió 21 goles en Liga (22 en total, ya que no se disputó competición europea).
Pero fue la llegada de Owen la que comenzó su distanciamiento del gol en esta última época, desde la temporada 2004-05. Más tarde fueron los fichajes de Robinho y Baptista los que siguieron retrasando su posición, ya que, en su 4-2-2-2, Luxemburgo siempre puso a Raúl por detrás de los dos puntas. Y así hasta Higuaín, que tampoco ha podido con él y ha tenido que acomodarse a la banda derecha.
Capello, que apostó por Raúl en su once independientemente de su estado de forma "por el valor que tiene como gran capitán", ha sabido entender que Raúl ha vivido y sigue viviendo del gol, se fiche a quien se fiche.
Los cinco fichajes que juegan en el puesto de Raúl
Owen: el chico de oro
Vino en la 04-05 como continuación al proyecto de los balones de oro, pero no dio resultado. Bueno, sí, en lo económico. Costó 12 millones y fue vendido al Newcastle por 24. En su única campaña jugó 36 partidos de Liga (13 goles), cuatro de Copa (dos goles) y cinco de Champions (un gol).
Baptista: aún busca su sitio
Costó 20 millones. Luxa lo probó en la izquierda del cuadrado, como mediocentro... y sólo con López Caro fue segundo punta, puesto en el que destacó en el Sevilla. Jugó 32 partidos de Liga (ocho goles), seis de Copa (un gol) y siete de Champions (sin goles). Está cedido en el Arsenal.
Cassano: nadie le entiende
Pocos en el vestuario entienden sus bromas, mucho menos los técnicos. Costó 5,5 millones, llegó con sobrepeso del Roma y fue apartado del equipo por indisciplina. Se incorporó en el mercado de invierno de la temporada pasada: dos goles en 17 partidos. En esta lleva dos tantos.
Robinho: llegó en bicicleta
Tuvo que declararse en rebeldía para que Florentino lo trajera en el verano de 2005 desde el Santos por 25 millones de euros. Sacó la bicicleta a pasear nada más llegar, en Cádiz, pero desde entonces ha sido irregular. 12 goles en 51 partidos la pasada temporada. En esta lleva cinco tantos.
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Higuaín: peligro... sin gol
Mijatovic buscó en él al segundo punta del futuro para el Madrid. Sin embargo, es más el peligro que genera este argentino que llegó de River en invierno por 12 millones de euros que los goles que consigue. De momento, sólo ha marcado un gol (en Liga).



