"No quiero ser uno que pasó por aquí sin más"
Tres goles en tres partidos han vuelto a hacer de Robinho un jugador clave en el Madrid. Elbrasileño analiza en AS las razones del cambio.


Tres goles en tres partidos. ¿Por qué se besó el escudo?
La sensación al meter un gol es inexplicable. Lo hice sin pensarlo, casi no me daba cuenta de lo que hacía.
¿No era un mensaje?
Un poco Yo quiero ser un jugador importante en la historia del Madrid, no uno que pasó por aquí sin más. Ojalá pueda convertirme en el mejor del mundo con la camiseta del Madrid.
¿Qué pasó luego en el vestuario?
El vestuario está cada día mejor y creyendo que es posible ganar la Liga.
¿Y Capello?
Lo normal, nos saludó uno por uno y dijo que había que seguir este camino.
¿Cuándo se dieron cuenta los jugadores de que ganar la Liga era posible?
Siempre lo hemos creído, pero ese sentimiento tomó más fuerza tras empatar en Barcelona. Dicen que los partidos que le quedan al Barça son mejores que los nuestros pero eso hay que demostrarlo en el campo.
¿Es más rival el Barcelona, el Valencia o el Sevilla?
El Barça siempre llega. Es un equipo que juega bien y genera ocasiones, aunque se ha visto que no es imbatible.
El Madrid es el caso contrario al Barça, juega mal y gana.
En la situación que está el Madrid lo importante es ganar, aunque, como es lógico, nuestra intención es jugar bien.
Y crecen físicamente. Usted no paró ante Osasuna y jugó por varias zonas.
Me gusta jugar suelto, aquí los marcajes son fuertes y si me quedo parado le hago la vida fácil a los defensas.
Pero antes se quedaba más en la banda
Puede que sí. Pero el problema es cuando cojo la pelota retrasado. Cuando doy cuatro carreras atrás suelo estar cansado para ir adelante. De Capello he aprendido que hay que sacrificarse por el equipo. Todos lo hacemos.
¿Rendiría más de segundo punta?
Depende de si jugamos con dos pivotes o con uno. En Brasil jugaba en la izquierda, pero casi no bajaba a defender. Intento adaptarme.
¿Qué ha cambiado en Robinho para que gane tantos partidos?
Estoy entrenando las finalizaciones: con la cabeza, con la derecha, con la izquierda. Además, en los partidos intento estar más cerca de la portería. Cada día dedico 15 minutos a esto. En Europa es importante marcar goles porque es lo único que te revaloriza.
¿Está el grupo más unido ahora?
Siempre lo hemos estado. Hay gente que ha intentado hacer ver que los brasileños íbamos por separado y no es así. Nuestro único escudo es el del Madrid.
¿Está siendo más difícil para usted esta temporada o la pasada?
La pasada, porque aunque empecé bien y luego bajé, no teníamos al alcance ningún título y me frustraba. Prefiero esta temporada aunque me haya costado trabajo que Capello confíe en mí.
¿Se le ha pasado ya el enfado después de que dijeran que llegaba bebido a los entrenamientos?
Me quedé muy triste porque no era verdad. Que la gente mire cuántos partidos me he perdido, las lesiones que he tenido o cuándo he dejado de entrenarme. Yo cuido mi cuerpo.
¿Cómo es su relación con Capello?
Normal, como la de cualquier otro entrenador. Intento hacer lo que me dice.
¿Ha pensado alguna vez en irse?
Nunca, porque no hay ningún otro club a la altura del Madrid. He venido aquí para intentar ser el mejor del mundo y estoy en el camino correcto.
¿Qué hace usted cuando no juega?
Juego a la Play, al billar, escucho música y estoy con la familia. También salgo a la calle, no tengo miedo a la gente. No me molesta firmar ni retratarme. Sería un tío triste si no lo hiciera.
¿Han recuperado a Emerson?
Sólo el mismo Emerson podía dar la vuelta a esa situación. Hay que pelear y luchar, y pensar que las mismas personas que te pitan luego te aplauden.
A usted también le han pitado...
Claro, y me motiva. Si pierdo un balón cojo otro y quiero ir otra vez al ataque. La gente ha pitado a Ronaldo, Zizou... ¿Por qué no me iba a pasar a mí?
Noticias relacionadas
¿Le parece Cristiano Ronaldo el mejor jugador del momento?
Seguro. Él y Kaká son los mejores ahora y los que pueden decidir un partido. Serían buenos fichajes, dará igual que nos metan dos goles si nosotros marcamos cuatro.



