Primera | Barcelona

Laporta: "Es un día muy triste para mí"

"La situación estaba muy localizada en cuatro personas, que actuaban como un grupo dentro de la junta".

<b>PREOCUPADO.</b> El presidente del Barcelona ha tenido que afrontar ante los medios el problema de la dimisión de cuatro directivos.
Actualizado a

El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, ha defendido su actuación al frente del club y apeló al funcionamiento democrático de la junta al referirse a las dimisiones de cuatro directivos (Sandro Rosell, Josep Maria Bartomeu, Jordi Monés y Jordi Moix), a los que acusó de actuación "desleal" y trasladó toda la responsabilidad de la crisis, ya que cree que habían formado un grupo que actúa "de forma coordinada" y por "intereses particulares" para "desestabilizar" el club.

Tras la reunión de la junta de urgencia celebrada esta tarde, Laporta, en una rueda de prensa de una hora, negó las acusaciones de falta de independencia, transparencia y democracia de las últimas horas, así como que se haya desviado del proyecto original que ganó las elecciones para haber iniciado una etapa de una gestión más presidencialista, y dijo tener "la conciencia tranquila de haber hecho lo que he podido para armonizar las discrepancias existentes en la junta".

De inicio, aseguró tener también "capacidad de autocrítica de pensar que podía haber hecho algo más", aunque cree que los dimisionarios debían marcharse "por dignidad" al no estar de acuerdo con la junta, de la que aseguró mantiene el "espíritu original y es fiel al lema electoral 'Primero el Barça'. En su opinión, "el círculo virtuoso funciona, con la Liga se ha recuperado el prestigio deportivo, somos un club de referencia, en la línea de sanearse económicamente y hemos recuperado la ilusión".

"Las dimisiones duelen"

Laporta dijo que "todas las dimisiones duelen, sobre todo a nivel personal, pero creo que es lo mejor para poder gobernar con tranquilidad porque la situación se había vuelto insostenible", y pasó al ataque a medida que avanzaba la rueda de prensa, principalmente al referirse al vicepresidente deportivo, Sandro Rosell, al que agradeció "las cosas que ha hecho de buena fe" para el Barcelona, para luego desvelar que en varias ocasiones le dijo: "Tú y yo gobernamos el club". "Y eso -añadió- es una falta de respeto para la junta".

El presidente mantuvo que su apuesta es que la junta sea el órgano de gobierno del club y apeló a su funcionamiento democrático. "Hay que saber trabajar en equipo y olvidarse de personalismos", aseguró después Laporta, que dijo haber advertido a Rosell en varias ocasiones que "le están instrumentalizando para dividirnos" y achacó esos movimientos a "la gente que no ha digerido" su triunfo electoral.

Laporta atribuyó las "divergencias" a un debate sobre el "modelo de gobierno de club y el proyecto deportivo". Respecto al segundo, denunció el "enfrentamiento encubierto" de Rosell con el secretario técnico Txiki Begiristain y el entrenador Frank Rijkaard. "Ha sido una constante desde hace tiempo. Yo he intentado equilibrios permanentes, pero se ha estirado tanto la cuerda que ya no había marcha atrás", expuso.

En esta línea, aseguró que era "vox populi" que Rosell "no compartía el proyecto de Begiristain y Rijkaard" y que hizo un "ejercicio de victimismo" al decir que los técnicos le habían "saltado" en la toma de decisiones. Asimismo, se mostró comprensivo con Rijkaard por haber dicho que Rosell le quiso echar en dos ocasiones y respaldó al entrenador holandés, dado que "llevaba mucho tiempo aguantando", aunque hubiera preferido que no manifestara públicamente su malestar.

Niega la influencia de Cruyff

Al tiempo, defendió a Txiki Begiristain como máximo responsable en materia de fichajes y avanzó la posible desaparición de la figura del vicepresidente deportivo. De la reorganización de la junta, dijo que "tiempo habrá" antes de la próxima asamblea de socios compromisarios.

Joan Laporta reiteró además que la junta actúa con "independencia", al ser cuestionado por el papel que ejerce su amigo el ex jugador y ex entrenador barcelonista Johan Cruyff.

Tras esbozar una sonrisa, afirmó que "no es cierto que haya influencias externas, pero ya se ha instalado ya esta 'cantinela' con unas determinadas intenciones". "La junta es independiente y decide libremente, aunque tenemos en cuenta las opiniones de personas que consideramos pueden ser positivas", dijo, antes de reconocer que Cruyff recomendó la apuesta por Begiristain y Rijkaard y que se ha demostrado que ha sido "acertada".

Noticias relacionadas

Finalmente, el presidente del Barcelona comentó que no cree haber cambiado como persona, ya que así se lo dicen sus amigos, y aprovechó para decir que "el que ha cambiado es el Barcelona con una nueva forma de gobernar y un nuevo estilo de gestión". Además, negó que la junta alcanzase un pacto con el ex presidente Joan Gaspart para "no levantar las alfombras" sobre las posibles irregularidades en la gestión de las anteriores directivas.

Joan Laporta manifestó que la directiva acordó en una de sus reuniones que no debía "actuar con temeridad". "No puedes poner una demanda por mala gestión sin tener evidencias", dijo, citando la demanda presentada por un socio que ha sido desestimada y dejando otro recado para sus ya ex compañeros de directiva: "Sacar esto ahora debe ser fruto de la desesperación y el nerviosismo".

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados