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La expansión china de Albo, marca gallega de conservas

El grupo pesquero Shanghai Keichuang ha aumentado la presencia física de las conservas para "mejorar la visibilidad de los productos Albo" en el país asiático.

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La expansión china de Albo, marca gallega de conservas
albo.es

La empresa Conservas Albo fue fundada en 1869 bajo el nombre de 'Albo y Arredondo' en Santoña, uno de los puertos pesqueros más importantes del litoral Cantábrico. Hace cinco años, el grupo pesquero chino Shanghai Keichuang depositó 61 millones en un banco de Vigo y adquirió el 100% de las acciones de la compañía. Desde entonces, Hijos de Carlos Albo se ha convertido en la insignia de la entidad china, que a su vez es filial de Bright Food.

Kaichuang posee megaarrastreros, cerqueros congeladores y buques frigoríficos. “El pescado se vende en el mar o se envía de regreso a China para su venta, y parte se transforma en la planta de procesado que tiene la empresa en Islas Marshall”, explica su memoria anual, publicada esta semana y recogida por Faro de Vigo. “La entrada de conservas de Albo en la red minorista nace de la intención de la empresa de construir una cadena industrial desde la mar al mercado, optimizando la estructura de consumo de los productos nacionales”, añade.

Doble estrategia

Estas conservas se pueden comprar en Shanghai, Pekín y Guangzhou desde hace más de un año, pero el grupo ha decidido ahora aumentar su presencia física. Una expansión que está “en pleno apogeo”, según la sociedad, y ayuda a “mejorar la visibilidad de los productos Albo en China”. Así, han desarrollado importantes campañas de marketing para mostrar sus productos a través de cadenas tan relevantes como Lianhua, Yonghui, eJoy o Carrefour. No obstante, el principal mercado internacional de esta conservera es Suiza, con gran influencia también en Estados Unidos o Canadá, además de Europa.

Además de la mayor presencia en tiendas físicas, Albo ha irrumpido en los marketplaces, que suman más de 1.500 millones de usuarios activos al mes. Entre estos se encuentran grandes referentes de venta online de China, como Tmall, Jinbo Express, Taobao, Pindoduo y JD.com. El objetivo es “expandir activamente los canales de venta en el extranjero, con atención integral a los clientes”.

Hasta ahora, la estrategia ha cumplido con creces las expectativas, ya que en un año tan duro como 2020, marcado por la graves crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia, la conservera superó los 99 millones de euros en ventas, después de registrar un incremento interanual superior al 4%. Más dañado se vio su resultado neto, que fue recortado a la mitad, aunque continuó siendo positivo, de 2,3 millones. “El coste de las medidas de prevención y de las materias primas ha aumentado drásticamente” a causa de la COVID-19, asegura el informe.

Los buenos resultados cosechados se deben también a la influencia de Estelas Trading, constituida a finales de 2019 para implementar la importación, exportación y distribución de las conservas de Vigo. Esta sociedad ha firmado acuerdos con la plataforma de distribución Guangming Group, para “aumentar la penetración” de sus productos. La futura planta de Hijos de Carlos Albo en la Plisan elevará la capacidad de producción del grupo.

Plan Quinquenal

Gran parte de los planes de Albo y del grueso de la industria pesquera china recae sobre los objetivos del XIV Plan Quinquenal del Gobierno chino, para los años 2020-2025. El anterior planteamiento, expone la memoria de Shanghai Kaichuang, “obtuvo resultados notables, con un suministro suficiente de productos marinos, precios estables y una correcta estructura industrial”. Por su parte, el actual tiene la intención de ser un “periodo clave de transición” para la pesca en aguas profundas en China, cuyos caladeros se han visto desabastecidos por años de actividad masiva y sin control. “Durante el periodo del XIV Plan Quinquenal, la intención es centrarse en mejorar la competitividad internacional de las pesquerías de atún, consolidar y mejorar las pesquerías transoceánicas y avanzar en la capacidad pesquera con el uso de la tecnología”.

Nueva fábrica en la Plisan

El pasado 12 de febrero, la conservera colocó la primera piedra de la que será su nueva fábrica en la plataforma logística de la Plisan, en Salvaterra de Miño (Pontevedra). Un acto en el que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, animó a los ayuntamientos a conceder licencias exprés “para seguir atrayendo inversiones a la comunidad”. El objetivo es simplificar los procesos administrativos, eliminar trabas burocráticas y ampliar los supuestos para declarar los proyectos estratégicos. Según dijo, con ello, y garantizando la seguridad jurídica, pretenden “mandar un mensaje de confianza y competitividad a los inversores”.

Durante su intervención en el acto, Feijóo señaló que Albo es “una de las empresas conserveras más importantes de España”, concretamente la séptima más importante, además de ser una compañía “longeva que, pese a las dificultades, mantiene sus marcas y sus profesionales”. En este contexto, comentó que la implantación de esta empresa en la Plisan supone “un espaldarazo inicial” a esta plataforma.

En el transcurso del acto, Feijóo y Yong Wuang, miembro del consejo de administración de Albo, colocaron una placa conmemorativa dentro de una caja como símbolo de la colocación de la primera piedra de la obra de esta factoría, que contará con una inversión de 34 millones de euros y que consideran que actuará como un “imán para atraer nuevas inversiones” a la Plisan. En concreto, la fábrica, cuya construcción tardará un año y medio, incorporará tecnología 4.0 con el objetivo de aumentar la carga productiva, respetar el medio ambiente y mejorar la competitividad para satisfacer las demandas y extenderse a nuevos mercados, siempre manteniendo “la calidad” como su insignia.

Además, tendrá una capacidad de producción de hasta 100 toneladas al día, aportará una mayor capacidad de almacenaje y producción, y contará con 200 puestos de trabajo a los que se prevé que se sumen 25 empleos nuevos.