CORONAVIRUS

¿Por qué no se ha vacunado todavía a las personas entre 66 y 79 años?

Solo se ha vacunado al 3,8% de este grupo de edad, y en la mayoría de casos ha sido por ser pacientes de alto riesgo o trabajadores esenciales.

¿Por qué no se ha vacunado todavía a las personas entre 66 y 79 años?
BORJA SUAREZ REUTERS

España no ha parado de vacunar en Semana Santa para poder llegar al verano con el 70% de la ciudadanía vacunada. Además, Sanidad ha introducido algunos cambios en la quinta actualización de la Estrategia de Vacunación con el fin de acelerar el proceso, como la ampliación de la edad de utilización de la vacuna de AstraZeneca desde los 55 a los 65 años o la administración de una sola dosis en las personas de 65 años o menos que hayan superado la COVID-19.

De esta forma, la previsión es terminar de vacunar a los mayores de 80 años en dos semanas, seguir con la vacunación de personal esencial y administrar la vacuna AstraZeneca a población general de 65 años o menos. Además, para mediados de abril se espera la llegada de la vacuna monodosis de Janssen, que se, según detalla el ministerio de Sanidad, “se utilizará de forma paralela a las vacunas de ARNm o de AstraZeneca, priorizando los grupos etarios de mayor edad. Se concretará su utilización cuando se conozca el momento y las dosis a recibir”. Lo que sí está claro es que no se usará para las personas que hayan pasado la enfermedad.

Incertidumbre con el grupo de 66 a 79 años

La campaña de vacunación avanza en el país de forma desigual pero constante. La población de mayor riesgo ya está quedando protegida contra el virus y está más o menos claro qué vacuna recibe cada grupo de edad. Además, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este martes que el ritmo de vacunación se va a acelerar notablemente. Sin embargo, hay un colectivo que vive rodeado de incertidumbre: las personas entre 66 y 79 años. Estas son demasiado mayores para recibir la vacuna de AstraZeneca, pero no entran en el grupo de riesgo para recibir los fármacos de Pfizer/BioNTech y Moderna, basados en ARN mensajero. Todavía nadie en grupo ha recibido una sola dosis, y ni siquiera queda establecido cuándo se vacunará a los menores de 70 años.

La reciente actualización de la estrategia establece que estas personas se encuadran dentro del grupo 5, personas vulnerables por su edad, no residentes de centros de mayores. Concretamente, forman parte del subgrupo 5C, para el que están reservadas las vacunas de ARNm y la de Janssen, también destinadas para los subgrupos 5A (personas de 80 y más años, que ya están siendo vacunadas) y 5B (entre 70 y 79 años). Así, está previsto que el devenir de las personas que tienen entre 66 y 79 se aclare con la llegada del fármaco monodosis

Quejas del colectivo

Mientras se concreta cuándo y con qué dosis se vacunará a este colectivo, quienes forman parte de él comienzan a desesperarse, ya que solo se ha vacunado al 3,8%, y casi todos los casos han sido por ser pacientes de alto riesgo o pertenecer a colectivos como trabajadores esenciales o Fuerzas Armadas.

Asimismo, varias personas de este grupo de edad han criticado en declaraciones a 20minutos la gestión del Gobierno con este tema por falta de información y claridad. “Nadie sabe que es lo que va a pasar con la COVID, ni ellos mismos se aclaran. Pero mientras tanto, todos estamos pagando el pato”, lamenta Manuela León, que tiene 68 años, sufre hipertensión y todavía no ha recibido cita para vacunarse. Rafael Herrera, un informático jubilado de 66 años, también asegura estar “enfadado por la gestión de la pandemia”. “Espero que no me dejen tirado”, comenta. El exinformático también denuncia la confusión generada con tantos cambios en los planes de vacunación: “Cada día amaneces con algo nuevo, hay mucha incertidumbre. No se sabe qué va a pasar, estamos un poco en el limbo, ¿y a quién podemos recurrir para saberlo?”.

También hay quien saca sus propias conclusiones sobre el motivo por el que no se está vacunado a este colectivo. Según Juan Carlos Tuya, de 70 años, el “principal problema” es que “no hay vacunas, está claro”. Él pensaba que tendría algún tipo de preferencia porque tiene un trasplante de riñón, lo que le obliga a tomar inmunodepresores, pero no ha sido así. “Llevo un año sin entrar a una cafetería a tomarme un café. Antes comía con mi hija y mis nietos todos los domingos, y ahora ya hace un año que no los veo, así que estoy deseando que me vacunen”, cuenta.

También Teresa Losada, profesora universitaria jubilada que está a punto de cumplir los 75 años, pensaba que podría acceder a la vacuna porque acaba de someterse a una operación coronaria. Sin embargo, tampoco ha recibido ninguna notificación para ello. “Me urge vacunarme por seguridad, para tratar con mis nietos sin preocupaciones. Abrazaría más, sin duda. Por eso la necesito”, asevera. Asimismo, a acusado al Gobierno de no “sacar la cara” para conseguir más dosis: “Es una vergüenza, no hacen nada”. “Lo veo negro, no creo que sea fácil que el Gobierno se haga con vacunas para nosotros los intermedios. Nos terminarán poniendo la vacuna española, dentro de dos años”, estima.